viernes, 15 de febrero de 2019

Los cráneos vectoriales de Amren Malik

Amren Malik es un diseñador gráfico de Londres (Gran Bretaña) con más de diez años de trayectoria en el terreno del branding, animación, post-producción y diseño digital. En su trabajo vemos una tendencia al minimalismo que encontramos en esta serie de pósters informativos con algunos cráneos en estilo vectorial de diferentes especies del pasado.












jueves, 14 de febrero de 2019

Édouard Riou, inspirador de Verne

Aunque también pintó paisajes y obras conmemorativas para eventos como la inauguración del Canal de Suez, Édouard Riou (1833-1900) es conocido sobre todo por sus grabados.

Estudió con el precursor del impresionismo Charles-François Daubigny y el genio del grabado y la caricatura Gustave Doré, y desde 1855 publica caricaturas en las revistas satíricas de Charles Philipon [1] Le Journal pour Rire (1848) y su sucesora Journal amusant (1856).

Como curiosidad para los amantes del cómic, en una época en que los derechos de autor brillaban por su ausencia, Philipon se dejó seducir por los cuadernitos ilustrados que estaba autoeditando un profesor de internado suizo llamado Rodolphe Töpffer desde 1833 (Histoire de Monsieur Jabot, considerado el primer cómic de la historia) y, tras plagiar varios, encarga al ilustrador Amadee de Noe “Cham” continuar la “Colección Jabot” con títulos originales. En el último volumen de la colección, Les Travaux d’Hercule (1847), sustituyó a Cham el ya mencionado Gustave Doré, por lo que debemos tenerle también entre los pioneros del género. Debe señalarse, además, que Doré fue pionero en el uso de signos cinéticos (L’histoire de la sainte Russie, 1854).

En 1857 Riou, que no dibujó ningún cómic, que nosotros sepamos, comienza también a colaborar en el nuevo semanario parisiense Le Monde illustré de Achille Bourdilliat y el siguiente año en L’Univers illustré de Michel Levy. A partir de 1861, añade a sus compromisos las revistas de Édouard Charton [2], en las que debutará en 1864 el astrónomo Camille Flammarion, entusiasta defensor de la popularización de la ciencia.

Ilustración de A.Jacob para Le monde avant la création de l'homme

Según la Wiki gala, Riou ilustró para Flammarion Le monde avant la création de l’homme (1886), que no es sino una reelaboración [3] de la homónima obra de W.F.A. Zimmerman –pseudónimo de Carl Gottfried Wilhelm Vollmer- Die Wunder der Urwelt (1855). Sin embargo, una vez consultada la obra (puedes hacerlo en el portal Gallica), no hemos encontrado ninguna ilustración con la característica firma y estilo del protagonista de nuestro post. Ya conoces alguna estampa de Le monde avant la création de l’homme, como la de Motty (autor de muchos de los grabados del libro) que comentamos en la entrada “Pánico en la ciudad”. Aquí tienes otras, a modo de ejemplo:

Ilustración de J.Guillaume y G.Devy

Dibujo de J.Levy

Con todo, parece que Riou sí ilustró para Flammarion... pero para Ernest, hermano de Camille, que en 1876 se asoció con el librero Charles Marpon para fundar una editorial (hoy Groupe Flammarion) que publica obras de su hermano y de grandes literatos, como la novela de Guy de Maupassant Sur l’eau (1876), en cuya edición de Flammarion de 1888 las ilustraciones son de Riou.

La Tierra antes del diluvio

En 1863 Riou dibuja dinosaurios y otros saurios prehistóricos para La Tierra antes del diluvio [4] de Louis Figuier, con el que también colaboró en Mamíferos, sus órdenes y hábitos o Reptiles y pájaros. Debemos destacar la modernidad de las ilustraciones de Riou para La Tierra antes del diluvio, que contrasta con las menos realistas reconstrucciones anteriores, comenzando por las estatuas de Hawkins para Crystal Palace en 1841 y acabando por Paris avant les hommes (1861) de Pierre Boitard.

La Tierra antes del diluvio

Cours élémentaire de paléontologie et de géologie stratigraphiques

Según el prefacio, Riou se basó para sus diseños en el Cours élémentaire de paléontologie et de géologie stratigraphiques (1849-52, 3 vols.) de Alcide d’Orbigny, disponiendo los fósiles en un paisaje ideal representativo del periodo concreto como ya había hecho en torno a 1850 el doctor Unger, director del Jardín Botánico de Viena [5]. Suponemos que se refieren a Die Urwelt in ihren verschiedenen Bildungsperioden (Franz Joseph Unger, 1847), con alguna de cuyas láminas hemos encontrado similitud en ilustraciones de La Tierra antes del diluvio. En cuanto a la obra de d’Orbigny, lo cierto es que hemos encontrado sólo unas pocas imágenes que pudieran servir a Riou, como las de arriba. En todo caso, el éxito de las ilustraciones de La Tierra antes del diluvio radica, sin duda, en haber sabido infundir vida a las reconstrucciones de los fósiles y haberlos integrado en su ambiente natural.

Paisaje mesozoico de Die Urwelt in ihren verschiedenen Bildungsperioden

Compárese la flora en esta ilustración de Riou con la de la imagen previa

Fundador del Cercle de la presse scientifique (1857), Figuier editó el semanario divulgativo Science Illustrée (1875), en el que colaboraron Camille Flammarion o el propio Julio Verne, con el que Riou comenzará a colaborar por mediación de su amigo común, el fotográfo y caricaturista Gaspard-Félix Tournachon “Nadar”.

De hecho, Édouard Riou será recordado fundamentalmente por ser el primer ilustrador de Julio Verne, para el que realizó los grabados de seis novelas, a partir de Cinco semanas en globo (1863), alentada por Nadar, que ya en 1858 había fotografiado París desde el cielo y ese mismo 1863 encargó un globo gigantesco al aeronauta Eugène Godard. La que más nos interesa, y a la que ya hemos dedicado algún que otro post, es por supuesto Viaje al centro de la Tierra (1864), para la que el ilustrador realizó 56 grabados de los que 10 están dedicados a fauna extinta.

Como sucede con muchas grandes obras, se han escrito ríos de tinta sobre las posibles influencias de Verne al escribir Viaje al centro de la Tierra. Ya en su día fue demandado por posible plagio por un autor contemporáneo [6]. Y sabemos que no vamos a ser los primeros [7] en plantear la posible influencia de La Tierra antes del diluvio sobre Viaje al centro de la Tierra, pero queremos apoyar esta tesis con varios argumentos:
  1. La cercanía temporal entre ambas obras, a las que separan tan sólo unos meses.
  2. La admiración de Verne por Louis Figuier, apasionado impulsor de la popularización de la ciencia como Flammarion o Verne, que participaron en sus revistas.
  3. La coincidencia de ilustrador. Bajo nuestro punto de vista, la amistad y colaboración de Verne con Riou, que data del tiempo en que estaba realizando los grabados para La Tierra antes del diluvio inevitablemente darían a conocer este trabajo a Verne. El rigor, documentación y buen hacer del ilustrador redundaron en unas cotas de calidad superiores a cuanto se había publicado hasta entonces, por lo que no es de extrañar que excitase la imaginación del padre de la ciencia-ficción gala, volcándola hacia la paleontología.
En resumen: tras conocer a Figuier y Riou, lo realmente complicado habría sido que una mente soñadora como la de Verne no hubiera escrito Viaje al centro de la Tierra, como las desventuras y proyectos aeronáuticos de Nadar provocaron Cinco semanas en globo.


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[1] Fundó la seminal La caricature (1830) y, cuando las multas por la censura le obligan a cerrarla, Le charivari (1832) que, a partir de 1835, cuando el gobierno prohibió las caricaturas políticas, se acabará decantando por sátiras sobre la vida cotidiana.
[2] Como Le magasin pittoresque (1833), L’Illustration (1843) o Le Tour du monde (1860).
[3] Como se indica en la “Avertissement des Éditeurs”:  « Aussi, les nouveaux Éditeurs de cet ouvrage ont-ils prié M.Camille Flammarion de l’examiner avec soin et d’en donner une édition élevée au niveau des progrès actuels de la science. Le savant astronome, auquel ces études de cosmogonie ont toujours été familières par la parenté qu’elles offrent avec les bases mêmes de la doctrine de la Pluralité des Mondes, avait a peine commencé ce travail de revision qu’ill s’est aperçu que l’ouvre de Zimmerman méritait d’étre entièrement refondue. En fait, il se trouve que pas une seule page de l’ouvrage original n’est restée ».
En cuanto a las traducciones previas al francés de la obra de Zimmerman, hemos encontrado una edición de 1857 en el portal Iris (Universidad de Lille), que la atribuye erróneamente a Flammarion (nacido en 1842, contaba entonces con apenas 15 años) y otra de 1862 en Gallica. Puedes leer el original alemán en el portal de la Bayerische StaatsBibliotek.
[4] El norteamericano Henry Davenport Northrop no tiene reparo en utilizar las ilustraciones de Riou para La tierra antes del diluvio para Earth Sea and Sky 1887.
[5] Pour faire bien saisir le caractère de la vie animale et végétale pendant chaque période de l’histoire de la terre, il fallait parler aux yeux. Imitant en cela une intéressante publication faite il y a quinze ans en Allemagne, par M.Unger, directeur du Jardin botanique de Vienne, nous avons fait exécuter des dessins de paysages représentant des vues de la terre pendant chaque période géologique, c’est-à-dire réunissant les plantes et les animaux qui sont propres à cette période. Les restes organiques maintenant ensevelis sous d’énormes épaisseurs de roches, nous les rassemblons dans une page idéale; nous les rangeons à la place que leur assigne la chronologie géologique, pour faire bien saisir les caractères de la vie aux diverses phases de l’évolution de la terre.
Nous accompagnons ces vues idéales des paysages de l’ancien monde de l’image des principaux êtres fossiles qui appartiennent à chaque période. La parfaite exactitude et la valeur scientifique de ces dernières figures paraîtront suffisamment établies, quand nous dirons qu’elles sont empruntées au Cours élémentaire de paléontologie et de géologie stratigraphiques de M.Alcide d’Orbigny. Ce savant paléontologiste les fit exécuter sous ses yeux, pour accompagner ce Cours. MM. Victor Masson et fils, propriétaires de cet ouvrage et de ces figures, ont bien voulu nous en céder les clichés.
[6] “Verne también fue demandado por plagio por Léon Delmas. Bajo el seudónimo de René de Pont-Jest, había publicado un cuento llamado "La Tête de Mimers" en la Revue contemporaine de septiembre de 1863. El héroe es igualmente alemán; el documento causante del viaje se encuentra en un libro viejo; está escrito en caracteres rúnicos; y es una sombra la que indica dónde mirar. La controversia se prolongó, convirtiéndose en un caso judicial en 1877, que Verne ganó: pero las similitudes siguen siendo inquietantes.”
Butcher, William: Introducción de la edición de la novela de Verne por Oxford University Press en 1992.
[7] En el artículo “Una aventura sin fin” (La Vanguardia, 23 de noviembre de 2014), Sergi Lozano sostiene que Verne se inspiró en La Terre avant le deluge, si bien no da otra explicación que su publicación el año anterior.

miércoles, 13 de febrero de 2019

Goodnight Trilobite

Cuando el fondo de los mares paleozoicos se calma, los trilobites se meten en su saco de dormir para descansar del ajetreo diario. Este diseño de camiseta de hilstod para Threadless desea buenas noches a este grupo de artrópodos del pasado, aunque no podemos estar seguros de que durmiesen de noche... Puedes conseguirla por unos veinte dólares aquí.

martes, 12 de febrero de 2019

Los mapas dinosaurianos de Chris Haggqvist

Chris Haggqvist vive en Holladay (Utah, Estados Unidos) y es un artista autodidacta que trabaja con diferentes estilos. En su obra predominan la ilustración tradicional o el collage, y hace un par de años comenzó una serie de dibujos de dinosaurios utilizando viejos mapas como lienzo. A continuación os dejamos con ello, y si quieres visitar visitar su tienda online en Big Cartel, pincha aquí:










lunes, 11 de febrero de 2019

Así se hizo "La marca doble del diablo"

Como ya sabrás, estamos de estreno: ha nacido Ediciones Koprolitos, que debuta con La marca doble del diablo, una novela negra de ambientación mesozoica que no va a dejar a nadie indiferente.

Los propios personajes se han encargado de irte presentando al protagonista con sus testimonios en las redes sociales y también has podido ver algunas de las ilustraciones del libro. Lo que en este post te proponemos es conocer los aconteceres más técnicos del invento, lo que viene a ser el Making of  de La marca doble del diablo.

Pangea Sauria, versión de Charlie Charmer

El texto

El germen de La marca doble del diablo debe buscarse en el relato Pangea Sauria, que escribí allá por marzo de 2014. Nunca antes había escrito una historia con dinosaurios y, a partir de entonces, es rara aquella en la que no los incluyo. Si me preguntas por qué, supongo que fue la propia trama la que me dirigió a ello: los seres humanos me parecían poca cosa para protagonizarla. Que nadie se ofenda, pero, con las mismas armas, Bruce Willis, Schwarzenegger o Stallone no son capaces de ofrecer la décima parte de acción que un T.Rex. Justo antes de que un monstruoso meteorito (y todo lo que vino después) acabara con ellos, a finales del Mesozoico poblaban el planeta desde diminutas enantiornitas, que habían comenzado a conquistar los cielos, a descomunales saltasaúridos bajo cuyas patas temblaba la tierra. Y cuando uno cuenta con semejante elenco para sus historias, difícilmente se resiste a no seguir utilizándolo.

Desde luego, algo había en Pangea Sauria –tal tuviera que ver también con su mensaje ácrata y subversivo- que pedía salir a la luz y sólo dos meses después lancé con mi viejo amigo Bombi Charmer el webzine Chorrada Mensual, en cuyo nº 4 (octubre de 2014), dedicado al género fantástico, llegó al público Pangea Sauria por primera vez. En aquella versión, Max Balzary se llamaba Tito y era un gallimimo en vez de un estrutiomimo, la líder del grupo terrorista se llamaba Trini y el General al mando de los FEOS, Rosendo. Todo muy de andar por casa. La dedicatoria final “a Jossy Charmer” era un recuerdo cariñoso a un también viejo amiguete que hablaba con frenillo, como Max Balzary.

En junio de 2015 comencé a colaborar en Koprolitos precisamente con otro cuento de dinosaurios, Pequeños bastardos, y en septiembre publiqué en el blog Pangea Sauria en dos partes, que puedes leer aquí y aquí (por cierto, el enlace a Chorrada Mensual no es operativo [1].

Tras publicar un puñado de relatos de dinosaurios tanto en Chorrada Mensual como en Koprolitos, el siguiente paso era lógico: escribir una novela de dinosaurios. Pangea Sauria fue una referencia inevitable, aunque en marzo de 2016 apareció Marcus e inmediatamente acaparó mi atención, pasando los terroristas a un segundo –pero inquietante- plano. Finalmente, el 3 de febrero de 2017 la criatura fue bautizada oficialmente, al practicar su inscripción el Registro de la Propiedad Intelectual.

Podría contaros aquí muchas más cosas (como los omnipresentes guiños musicales o el nexo que une los títulos de capítulos), pero prefiero que el lector las descubra por sí mismo.

Redada en el parque, versión definitiva

Las ilustraciones

Por supuesto, en cuanto acabé de escribir la novela comencé la primera de infinitas revisiones y correcciones (las últimas han sido ya con la maqueta montada y, aún así, siempre se cuela algo: acabo de leer en la pg.198 "les ruego que consideren éste valor...", donde obviamente sobra el acento). Dados los conocimientos paleontológicos de eL kOProFagO, no me pude resistir a solicitarle su opinión y asesoramiento. Aparte de impagables sugerencias, me insistió en que debía pensar en publicarla. También a su amigo Carlos de Miguel, paleontólogo e ilustrador, le había gustado. Así que la moví un poco y hubo alguna editora que se interesó, aunque finalmente no terminó de decidirse. Entonces fue eL kOProFagO de nuevo quien dio un paso al frente: era hora de arrancar Ediciones Koprolitos. Había hablado con Carlos y estaba dispuesto a ilustrarla. Su entusiasmo me terminó contagiando y así es como Marcus Wooten se convirtió en un proyecto colectivo.

Aunque soy consciente de mis limitaciones, muchas de las ilustraciones de Chorrada Mensual son obra mía, de modo que Carlos tuvo que soportar no sólo las típicas pullitas de escritor (“Hombre, yo a ese personaje le veo algo más agresivo, pero sin llegar a intimidar, que se note que en el fondo tiene buen corazón...”, “¿Puedes hacerle mirar como si estuviera pensando en lo que va a desayunar mañana?” y ese tipo de cosas), sino también de dibujante que sabe exactamente lo que quiere aunque no sea capaz de hacerlo por sí mismo (“Ese escorzo menos forzado y la iluminación debe atenuarse en el rostro del protagonista, proyectando una sombra casi invisible bajo la barbilla”). Sin embargo, jamás le oí una queja o un reproche. Y lo peor es que era capaz de hacer expresar al personaje que estaba pensando en lo que iba a desayunar al día siguiente y atenuar la luz proyectando una sombra casi invisible bajo su barbilla.

Naturalmente, llegar ahí es un proceso largo del que el lector sólo ve el resultado. Sin ir más lejos, para la primera ilustración Carlos comenzó realizando una serie de bocetos de Marcus, hasta que dimos con su forma definitiva. Había que decidirlo casi todo: en qué medida se le iba a antropomorfizar y hasta qué punto se iban a respetar sus características morfológicas (p.ej.: las garras tienen dos dedos y los brazos, en consonancia con el texto, son muy cortos en proporción al cuerpo).

Boceto para la primera versión de Redada en el parque

Primera versión de Redada en el parque

Después llegó la hora de planificar la propia ilustración: Carlos partió de un esquema con el que luego trabajó hasta resultar la ilustración tan chula que puedes adquirir junto con el libro… aunque no forma parte del mismo, porque somos tan cabrones que le hicimos repetir todo el trabajo tras decidir que queríamos publicar las ilustraciones en formato vertical y no horizontal. Como puedes ver, Carlos aprovechó para pulir los personajes y luego añadió de fondo una vista de Lance Creek. Si te soy sincero, a mí me gustan las dos ilustraciones por igual. Y muchos bocetos que quedaron por el camino...

Si éste fue el proceso de las ilustraciones interiores, te puedes imaginar la guerra que dio la portada. Tras montones de bosquejos, acabamos consensuando cuál era la imagen que queríamos como carta de presentación de la obra y Carlos la terminó y pasó a colorearla. El resultado es la espectacular ilustración bajo estas líneas, que también ha decidido poner a disposición de quien desee atesorarla. Luego llegaron los retoques digitales y la integración del dibujo en la portada, que también dio guerra. No queríamos que encajara “a sangre”, pero todo el protagonismo debía ser de Marcus, así que optamos por reducir al mínimo el marco e incluimos unos detalles, como el humo del cigarrillo (¿o es otra cosa?) y las garras, que lo superan para dar una sensación de relieve, como si el personaje pudiera salir en cualquier momento para hacer compañía al lector...

Ilustración para la portada

Portada definitiva

El resultado es historia. Esperamos que lo disfrutes tanto como nosotros disfrutamos haciéndolo... ¡Ah! ¿Que todavía no lo tienes? Pues nada, hombre, como ya te contamos aquí, si quieres hacerte con un ejemplar, no tienes más que escribir a koprolitos[arroba]gmail.com y te contaremos cómo puedes hacerlo.

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[1] Acabamos abandonando la plataforma issuu cuando nos censuró por mostrar un dibujo de unos pechos, aunque puedes consultar (y bajarte) todos los números del webzine en wordpress.

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