Los fósiles del Reina Sofía
"Fósil" (Darío Villalba, 1965)
Inaugurado en 1992
en las dependencias del antiguo Hospital General de Madrid para acoger al Guernica tras su regreso a España y una
breve etapa (diez años) en el Casón del Buen Retiro, el Reina Sofía es el museo
más visitado de España tras el del Prado [1]. Dedicado
al arte contemporáneo, es conocido por sus colecciones surrealistas, cubistas o
neofigurativas, pero lo que tal vez no sabías es que entre sus paredes se
encuentran algunas de las principales obras de arte contemporáneo inspiradas en
la paleontología.
"Antro de fósiles"
Podríamos empezar,
cronológicamente, por “Antro de fósiles”, un gran lienzo (194 x 135 cm) pintado al óleo en 1930 por Maruja Mallo,
dentro de su serie Cloacas y campanarios.
Se trata de un paisaje apocalíptico con restos óseos, excrementos o humedad en
la que encontramos pequeños reptiles que parecen haber sobrevivido al desastre.
La obra consta en el catálogo del Reina desde 2014, con el número de registro
DE02125.
"Esqueleto (dinosaurio translúcido)"
Hablando de Maruja
Mallo, no puedo dejar de comentar la agradable sorpresa que me llevé hace unos
días al visitar el Museo de San Telmo en Donosti, en una de cuyas exposiciones
temporales (la otra era sobre Los
desastres de la guerra de Goya: imperdonable estar en Euskadi y marcharte
sin verla) pude disfrutar de la obra de Mallo “Esqueleto (dinosaurio
translúcido)” 1933, dibujada con lápiz de color y tinta sobre papel.
"Tierras silúricas"
Otro de los tesoros
que alberga el Reina Sofía es “Tierras silúricas”, que Benjamín Palencia pintó
al óleo sobre un lienzo de 65 x 91,5 cms allá por 1931.
"Relojfósil"
También se encuentra
entre los fondos del museo el cuadro de Darío Villalba “Fósil” (1965), de un
tamaño similar (89 x 116 cms), en el que
emplea diversas técnicas, como el óleo, el estuco o la purpurina. Por cierto,
aunque no se trata de ningún resto animal, del mismo año data otra de las
adquisiciones del museo, “Relojfósil”, en la que Gustavo Torner utiliza
feldespato, objetos y látex sobre madera.
"Dinosaurio fósil II"
En 2003, el Reina
Sofia adquirió “Dinosaurio fósil II”, una escultura de barro cocido de 63 x 44
cms, realizada en el año 2000 por Miquel Barceló. El artista volvería a posar
su mirada en el Mesozoico en 2016, cuando pintó sobre las
vidrieras de la Biblioteca Nacional de Francia una serie de criaturas
terrestres y marinas de arcilla y tierra que fueron expuestas entre marzo y
agosto, y luego las borró. Uno de estos frescos llevaba por título “Cuatro
cuchillos. Un pulpo. Pez grande. Dinosaurio medio borrado.Cebollas. Lomo de
león. Cabezas de caballo, felino, humanas. Perfiles”.
"Cuatro cuchillos. Un pulpo. Pez grande. Dinosaurio medio borrado..."
Como bonus a esta
pequeña expo de arte de inspiración paleontológica, te dejamos con la famosa
pintura “Pez dispenser” (1986) de Jean-Michel Basquiat, un auténtico icono pop
acrílico que evoca a los famosos dispensadores de caramelos, dándoles la forma
de otro icono (paleopop) como es nuestro amigo T-rex, tocado con su corona.
Esta obra no se ha expuesto –todavía- en el Reina Sofía, pero en 2002 celebró
una exposición con diversas colaboraciones en Basquiat, Warhol y Clemente,
trabajando sucesivamente sobre el mismo lienzo. Tal vez sea hora de volver a
invitar a Basquiat para nuestro solaz y goce estético...
"Pez dispenser"
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[1] Según El Mundo,
recibió 1.601.732 visitantes (la mitad que el del Prado). No obstante,
Según The Art Newspaper, en 2016
logró un récord histórico con 3.646.598 visitantes, lo que le situó como
el museo de arte más visitado en España y el decimoprimero a nivel
mundial, consiguiendo superar al MoMA y al Prado.





















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