Dicciosaurio ilustrado Mesozoico-Español (D-G)
Zon 100
En esta nueva entrega de nuestro Dicciosaurio Ilustrado
Mesozoico-Español vamos a ampliar nuestro repertorio con algunas voces que, por
primera vez, no tienen origen indoeuropeo. Porque ya sabes que los dinosaurios fueron
unos animales exitosos que conquistaron cada rincón del planeta (y sin
comprometerlo medioambientalmente, a diferencia de alguna especie que vendría
detrás…). Así que, si queréis estar preparados ante cualquier eventualidad
mesozoica, conviene conocer cómo gruñían en cualquier latitud. Naturalmente, esto supone una dificultad añadida, ya que
estas lenguas son bastante diferentes al castellano, pero confiamos en la buena
disposición y el interés del lector, que ya está acostumbrado a abrir la mente
a otras lenguas gracias a iniciativas como nuestro Curso de Verano de Chino Básico
para Paleontólogos, que ya atraviesa su cuarta edición y aprovechamos para
recomendarte. Si no lo conoces, puedes empezar por
aquí.
DO
Los fonemas que utilizan las onomatopeyas en Japón pueden
sonar extrañas a los oídos occidentales. Una de las habituales utilizadas por
los grandes saurios del Mesozoico es “ドツ” [do!], o sus derivadas “ドゴツ” [dogo!] –que
podemos leer en esta viñeta de Gantz–
o “ドバアア” [dobaaa].
FAUCH!
El sonido que hacen los velocirraptores en “Ein Ei aus der
Kreidezeit” (Micky Maus, 2012) deriva
del término “fauchen”,
que significa “gruñido”.
Kyoryu Sekai (1948)
GA
Volviendo al País del Sol Naciente, podría decirse que ガ [ga] equivale a “GRRR” y, de
hecho, es una de las onomatopeyas más comunes de los dinosaurios nipones.
GARK!
Harry Messerschmidt acuñó esta onomatopeya sauria en Arlan, donde se la podemos oír a uno de
los tiranosaurios peor dibujados de la historia del cómic.
GLEECH!, GLEEF!, GLEEK!, GWEE! O GLEEP?
Hazelton trató de dar un carácter propio a la mascota de
Los Picapiedra en la prensa, desarrollando onomatopeyas propias como estas,
posiblemente derivadas de “glee” (“júbilo, contento”). Arriba podemos leer la tira del 2 de mayo de
1963, en la que Dino cree que los balbuceos de la bebé Pebbles corresponden al
idioma de los dinosaurios y trata de mantener una conversación con ella.
GEEBLOOK? GLOONK TOOG o GLING ZOOSH!
En la tira de Alley
Oop del 21 de octubre de 1937, el humo de unas extrañas plantas atonta a
Dinny y los días siguientes hablará en un idioma extraño. Hemos desistido de
intentar una traducción al castellano, pero para encontrar equivalentes más o
menos fiables podéis acercaros a algún fumadero de opio o ir a un concierto de
Bad Bunny.
GLOP!
En octubre de 1961 irrumpe en la tira el pequeño dinosaurio
bípedo Jefferson, cuyo graznido se convertirá en una auténtica seña de
identidad.
GLOU GLOU
En francés, este sonido se utiliza para imitar el arrullo
de las palomas o el glugluteo del pavo, pero también será utilizado por sus
antepasados mesozoicos en series como Natacha o Les Pixels.
GRRR, GROOO, GRAORRR, GROAR...
Sin duda, estamos ante la forma expresiva más
característica utilizada en los cómics para plasmar el gruñido o rugido
amenazador de un animal. Podemos encontrarla en viñetas de todas las épocas y
latitudes saliendo de la boca de dinosaurios. Desde luego, si escucháis algo
parecido, os aconsejamos alejaros lo antes posible de la fuente que lo origina.
Sea el bicho que sea, no está de humor.
La escuela Bruguera desarrolló algunas variantes
interesantes. José Escobar lo modificó con una terminación fricativa sorda en
la expresión “¡GRRRNX!” del dinosaurio que aparece en la historieta breve “Dos
milenios de Zipi y Zape” y Francisco Ibáñez insertó una castiza Ñ en el
chillido de los pterosaurios “¡GRRRÑIECK!” y “¡GRRRÑIACK!” del álbum de Mortadelo “Dinosaurios”.
GRỨ o GRÉC
Si viajas a Vietnam y oyes algo parecido, ten cuidado:
podrían ser los terópodos contra los que lucha el robot protagonista de Dũng sĩ Hesman.
GURRR! GWPH GARRR!
En el episodio de la serie británica Major Jump Horror Hunter publicado en el quinto número de Monster Fun, el protagonista intenta
cazar a un saurópodo poniéndole un cubo en la cabeza, pero parece que tiene
otra al final de la cola y se enfada bastante, gruñendo este improperio, que el
autor traduce como “I suppose you think that’s funny!” (“¡Supongo que te
parecerá gracioso!”).

























