Hello! (Eleonora Graziani)
El tiempo se había derrumbado sobre sí mismo. Ya no había relojes, ni lunes por la mañana. Solo una franja de asfalto agrietado que se perdía en la nada, rodeada de arena y piedras.
El sol me quemaba la piel a través del albornoz de rizo rosa. Caminaba por el polvo del desierto con mis pesadas botas, sin ayer ni mañana.
Entonces, la tierra tembló.
Un tiranosaurio inmenso surgió del resplandor del calor. Tenía las fauces entreabiertas y la piel como roca vieja, pero parecía solo otro boxeador cansado al final de su carrera.
Nos detuvimos a mirarnos. Yo con mi ridículo bañador, él con sus millones de años inútiles, ambos atrapados en el mismo instante. No había terror, solo una extraña y absurda comprensión. Éramos dos náufragos en la misma playa desierta. Su ojo amarillo no mostraba ira, solo el aburrimiento de quien ha visto demasiado.
Dejó escapar un profundo suspiro que levantó la arena, luego se giró hacia un lado y siguió caminando hacia la nada. Saqué un cigarrillo arrugado del bolsillo, lo encendí y volví a ponerme en marcha. No éramos más que dos pobres diablos en el mismo desierto.
Texto original:
Texto original:
Il tempo era andato collassato su se stesso. Niente più orologi, niente più lunedì mattina. Solo una striscia di asfalto crepato che moriva nel nulla, circondata da sabbia e sassi.Il sole mi bruciava la pelle attraverso l’accappatoio di spugna rosa. Camminavo nella polvere del deserto con gli stivali pesanti, senza più ieri o domani.Poi la terra tremò.Un tirannosauro immenso sbucò dal riverbero del calore. Aveva le fauci socchiuse e la pelle come roccia vecchia, ma sembrava solo un altro pugile stanco a fine carriera.Ci fermammo a guardarci. Io nel mio abito da bagno ridicolo, lui con i suoi milioni di anni inutili, entrambi intrappolati nello stesso istante. Non c’era terrore, solo una strana, assurda comprensione. Eravamo due naufraghi sulla stessa spiaggia deserta. Il suo occhio giallo non mostrava rabbia, solo la noia di chi ha visto troppo.Fece un sospiro pesante che sollevò la sabbia, poi svoltò di lato e continuò a camminare verso il nulla. Tirai fuori una sigaretta stropicciata dalla tasca, l’accesi e ripresi a camminare. Eravamo solo due poveri diavoli nello stesso deserto.
Eleonora Graziani lleva expresando sus sentimientos a través del dibujo y la escritura desde que era niña. Hace aproximadamente un año y medio, comenzó a hacer collages como hobby para ilustrar sus textos. En su obra, aparecen temas absurdos, alejados de la realidad. Como por ejemplo, este encuentro entre una mujer y un tiranosaurio en pleno desierto. Puedes conocer más sobre su obra en su cuenta de Instagram.



















