lunes, 10 de mayo de 2021

Investigadores determinan que el celacanto fingió su propia extinción para escapar de una enorme deuda de juego

Interesante noticia publicada durante el mes pasado en The Onion (21 de abril de 2021):

Investigadores determinan que el celacanto fingió su propia extinción para escapar de una enorme deuda de juego

ANN ARBOR, MI - Asumiendo que este sospechoso pez ha logrado eludir durante miles de años que la humanidad lo detectase, los investigadores del Museo de Paleontología de la Universidad de Michigan descubrieron el miércoles que el celacanto fingió con éxito su propia extinción para escapar de una enorme deuda de juego. "Durante años pensamos que todas las especies relacionadas menos una se habían ido de este planeta para siempre, pero después de recientes descubrimientos, ahora sabemos que se había escondido en el Océano Índico porque estaba en problemas con algunos clientes bastante duros", dijo el director de la investigación Marcus Zambrano, quien afirmó que este extraño pez resurgió recientemente después de haberse construido una nueva vida y estar seguro de que las cosas se habían calmado. “Hizo una apuesta tonta con las personas equivocadas, pero no solo estaba pensando en sí mismo. Sabía que si se quedaba cerca, podría pasarle algo a otras especies que le importaban, ya que la mafia los amenazaba constantemente, por eso tenía que desaparecer. Podríamos pensar que es una cobardía fingir estar extinto durante cientos de miles de años, pero al final, hizo lo que tenía que hacer y sobrevivió ". En el momento de la publicación, el celacanto estaba en un estado de pánico total después de apostar todas sus conchas a que los Hawks ganaban por más de ocho a los 76ers.


Esto es una traducción cutrona, si quieres ver la noticia original, está aquí.

viernes, 7 de mayo de 2021

Dinocómics (VI): Gon

En 1991, Caliber Press editó en su subsello “Tome Press” los dos números de Dinosaurs: An Illustrated Guide (Charles Yeates), un muestrario de dinosaurios sin intención secuencial que no podemos considerar un verdadero cómic. Pero ese mismo año aparecieron dos excelentes cómics protagonizados por dinosaurios.

"Persistence of Memory"

El guionista Arthur Adams colaboró con el dibujante de cómics y paleontólogo Walt Simonson en las ocho páginas de “Persistence of Memory”, sobre un alosaurio adoptado por una kentrosauria. Se publicó en Disney Adventures Digest y fue reimpresa tres lustros después en el número de verano de Disney Adventures Comic Zone.

Gon, uno más de la manada

Mucha mayor entidad, tanto por su extensión como por su trascendencia, tuvo Gon, al que ya dedicamos en su momento esta entrada en el blog, que nos ha sabido a poco (y en esta serie le corresponde un sitio por derecho propio), aunque servirá para ampliar información que no damos aquí a quien quiera saber más.

Masashi Tanaka

Masashi Tanaka (1962) es un dotado dibujante de corte realista y un entintador virtuoso enamorado del mundo natural. Quizá su problema, o mejor dicho, el nuestro, es ése: no sólo le gustan los dinosaurios, sino la naturaleza en general. Por eso, en Gon nos plantea una historia que protagoniza un dinosaurio y, si bien esta premisa no es traicionada por la presencia humana ni rasgos antropomorfizantes (de hecho es muda, en la más pura tradición del cómic de dinosaurios), tiene una peculiaridad que la hace única y, por eso mismo, inclasificable: no transcurre en el Mesozoico. El pequeño terópodo cabezón (no sabemos a qué especie pertenece) ha sobrevivido a la extinción por algún motivo y comparte aventuras con fauna moderna.

La ausencia de la figura humana y de rasgos antropomorfizantes nos sitúan ante un cómic de dinosaurios, ya que está protagonizado por uno. Pero el hecho de ambientarse en tiempos modernos lo convierte en una historia colindante con la ciencia-ficción: Gon sería en realidad el único superviviente del Mesozoico en un mundo postapocalíptico o, si se quiere, un crononauta de cuyo viaje en el tiempo ignoramos todo. Sus proporciones infantiles contrastan con la enorme fuerza que demuestra, propia de un superhéroe. Estos rasgos fantásticos dotan de gran originalidad a la obra.

No sabemos de dónde ha salido Gon, le conocemos durmiendo la siesta en la selva. Le atacan un leopardo y un rinoceronte y ni se despierta... hasta que le cae una hoja encima. Pronto descubrimos que tiene una fuerza sobrenatural. Va al río a pescar y se encuentra con que un enorme oso ha ocupado su sitio favorito, así que le derriba de un cabezazo en el estómago y, cuando se sacia de comer pescado, utiliza el abdomen del asustado plantígrado para echar una cabezada. Su siguiente víctima es un león al que doma tirando de la melena y utiliza para perseguir y dar caza a un ñu… que parte en dos de un bocado para compartirlo con su montura. Observando a los castores decide imitarles y construirse una casa con troncos… y acaba desforestando todo el bosque. Cuando un rayo le cae encima, el único efecto que sufre es que descarga electricidad por donde pasa.

Pero no debemos llevarnos una mala impresión del personaje, sólo es peligroso cuando alguien choca con sus intereses. Si no, Gon es el mejor amigo, se integra en tu manada como uno más. Gon adora a los animales y juega a ser lobezno, polluelo o tortuga, cuando se encuentra un caparazón vacío. Un amigo tan poderoso es un gran aliado para cazar o defenderse. Y los demás animales le aprecian, aunque saben que deben respetarle también.

El éxito de la serie, que tras aparecer en la revista Morning ha sido recopilada en siete volúmenes (ocho en la edición de La Cúpula para nuestro país, en 1993-2002), la ha hecho la ha llevado a ser adaptada a animación e incluso el personaje ha flirteado con los videojuegos (Tekken 3).

¿Dónde está Wally... digo, Gon?



PALEONOTES (by CarlosDino)

Poco podemos comentar a nivel científico en el caso de Gon. Su postura es una vez más totalmente erguida, con la cola funcionando como trípode al apoyarse en el suelo. Esto contrasta con el nuevo look que tenían ya los dinosaurios a principios de los 90, originado en la Dinosaur Renaissance y que estaría a punto de consolidarse definitivamente durante los años siguientes gracias al éxito de Jurassic Park. Sin embargo, tratándose de una caricatura tan exagerada, tampoco nos pondremos estrictos con el pequeño y cabezón dinosaurio. Aunque nunca se ha especificado su especie, la anatomía de Gon recuerda a la de algún tipo de terópodo carnosaurio indeterminado; lamentablemente es complicado especificar más. Como pequeño comentario final, podemos mencionar que Gon se supone que es un dinosaurio que sobrevivió a la extinción cretácica y llegó y evolucionó hasta nuestros días, aunque no tiene ningún tipo de parecido con los dinosauroides, unas hipotéticas criaturas diseñadas por el paleontólogo Russell en 1982 evolucionadas a partir de terópodos troodóntidos.

jueves, 6 de mayo de 2021

Reimaginando Dino-Riders por Luca Naldini

Luca Naldini es un ilustrador residente en Londres (Gran Bretaña) especializado en la creación de personajes y escenarios. Entre sus proyectos está este remake de la serie de animación ochentera "Dino-Riders", en el que traslada a este universo la tecnología y la sociedad del siglo XVIII, cuando un barco pirata llega a un nuevo lugar en el que los dinosaurios todavía están vivos y coleando. Así, deberán usar todo lo que encuentren y tengan a su disposición para explorar y buscar tesoros. A continuación dejamos las ilustraciones en las que ha trabajado:





lunes, 3 de mayo de 2021

Los anacronismos de Brennan Stokkermans

Brennan Stokkermans es un ilustrador científico, paleoartista y fotógrafo de naturaleza de Cleveland (Estados Unidos). Además, también colabora con la web Studio 252 MYA, donde vende sus productos. Como hemos comentado, es paleoartista, y le encanta poner énfasis en los paisajes en sus paleoilustraciones. Sin embargo, hoy nos vamos a centrar en una serie de alucinantes bocetos recientes donde muestra varias especies de dromeosaurios conviviendo con humanos.





Inspirado por estas ilustraciones tan chulas, un servidor ha decidido seguir el ejemplo de Brennan y hacer su propia versión de estos anacronismos teropodianos, que incluimos a continuación. Os dejamos con la galería de este artista y su página de productos en Studio 252 MYA.

viernes, 30 de abril de 2021

Dinocómics (V): El gran viaje de los dinosaurios

Shōnen Jump (1968, Shueisha) es el principal cómic-book nipón. Aunque sigue siendo un superventas, vivió su clímax [1] en los 80 con series como Dragon Ball (1984, Akira Toriyama), que expandió la mangamanía por todo el mundo. Toriyama confesó que su serie favorita de la revista era El gran viaje de los dinosaurios (Kyōryū Daikikō), de Daimurō Kishi (1963).

Daimurō Kishi

Kishi, que había debutado profesionalmente en la revista tres años antes, comenzó a publicar esta serie en el Shōnen Jump #51 (1988) y concluyó el último de sus doce episodios, cada uno dedicado a una especie, en el número #12 (1989). Ese último año fue compilado en tankōbon [2] y se han efectuado varias reediciones.

Se trata de una obra divulgativa que comulga totalmente con el nuevo paradigma de la “Dinosaur Renaissance”. Por el título y el planteamiento general de la obra, con monográficos por especies, podría pensarse en un cómic documental, pero el tratamiento de los personajes es propio de la “epopeya dinosauriana”.

La presencia de bocadillos podría hacernos pensar en cierta antropomorfización, que en principio dejaría este cómic fuera del objeto nuestro estudio pero, no existiendo ningún otro carácter humanoide, se trata de una característica fácilmente salvable. Piénsese en las películas extranjeras dobladas a la lengua local. Incluso hemos visto algunas en las que extraterrestres emiten extraños sonidos y son subtitulados como algo inteligible. Si hacemos el esfuerzo de entender los bocadillos de “Kyōryū Daikikō” como “subtítulos” de gruñidos dinosaurianos, podemos verla como una historieta de dinosaurios sin ningún problema. Por otra parte, la presencia de esos bocadillos sin delta (lo que orienta ya sobre que no son bocadillos al uso, sino esa suerte de “subtítulos”) ayuda a reducir los textos descriptivos, dotando de mayor dinamismo a la serie.

"Sukāfeisu no shōgai" ("La vida de Caracortada")

El primer episodio, “La vida de Caracortada” muestra el cruel mundo de una tiranosaurio que nos recuerda a nuestro amigo de la entrada anterior, Bloodfang, incluso en la cicatriz de la jeta. Tras una vida dura, Caracortada podrá morir tranquila después de ver eclosionar los huevos de sus hijos y dialogar con ellos.

El final de Caracortada

“Chibi” [3], el segundo, narra las peripecias de un pterosaurio que hace su nido en la playa y disfruta del pescado que le ofrece el mar. El ataque de un elasmosaurio acaba con su familia. Chibi se salva gracias a su pequeño tamaño, que además le hace ligero y facilita el aprendizaje del vuelo.

"Sandā to Pekkā" ("Trueno y Pecker")

El tercer episodio es compartido por “Trueno y Pecker”, un apatosaurio y un arqueopterix. Aquí, Kishi se separa de las tesis tradicionales sobre la vida lacustre de los saurópodos y parte de las nuevas tesis que los definen como animales terrestres. El alosaurio Bosu (“Jefe”) va diezmando a la manada de Trueno, al que se le introduce un parásito bajo la piel. Pecker le liberará de su molesto inquilino picoteándole.

“El cometa marino” es un inteligente pero revoltoso ictiosaurio que desobedece a su madre y se interna en las profundidades del océano siendo atacado por un plesiosaurio. La madre acude en su ayuda y lo paga con la vida. Al año, Kometto es atacado cerca de allí por una bandada de tiburones, pero recordando las corrientes que su madre le enseñó, les conduce a aguas poco profundas donde al bajar la marea sus enemigos quedarán varados.

"Nonki-sha Noro" ("Noro, el despreocupado")

En cambio, “Noro el despreocupado” es un estegosaurio con un cerebro muy pequeño. Un ceratosaurio deja huérfano a un huevo de la especie de Noro, que intentará defenderlo del ladrón de huevos Jōkā (Joker), el ornitholestes.

"Rock"

El paquicefalosaurio “Rock” pierde un combate de cabezazos con Voz, que le quita la chica y le echa de la manada. Rock vuelve por ella pero ésta le rechaza con un “Me gustan los chicos fuertes”. Así que Rock entrena hasta que consigue estar lo suficientemente en forma como para derrotar a su rival.

“Sangre junto al agua” está protagonizada por un dimetrodón del triásico llamado Buraddo. Un desprendimiento de rocas le daña la vela que le permitía controlar la temperatura y amenazar a sus enemigos y terminará costándole caro.

"To-chan"

“Papá” anquilosaurio vive en el desierto donde aparece también un tarbosaurio, que correspondería realmente a otro hábitat (es asiático, mientras el anquilosaurio es norteamericano). Cuando el tarbosaurio ataca a una cría, To-chan le muestra la única zona de su cuerpo vulnerable, el vientre...

"Keron jīsan no mita koto" ("Lo que vio el abuelo Keron")

“Lo que vio el abuelo Keron” es una historia marina, con tortugas como archelon y ammonites, que están encantados de la desaparición de su enemigo natural, el tilosaurio, que ha decidido emigrar a otro lugar. Ante la falta de depredadores, se reproducen exponencialmente y pronto escasea la comida y terminan recurriendo al canibalismo... hasta que regresa el tilosaurio y se reestablece el orden natural. Paradójicamente, su mortal enemigo les libró de la extinción.

"Eiyū Don" ("Don, el héroe")

“Don, el héroe” es un triceratops que se enfrentará nada menos que a Tiranosaurus rex. Salva a su manada, aunque el precio será elevado.

La serie concluye con un doble episodio sobre la extinción, que ignora al meteorito asesino y se centra en la actividad volcánica, narrando la agonía de los dinosaurios a través de los ojos de King, el tiranosaurio.

Portada de la última entrega de la serie

Posteriormente, se publicaron un par de episodios adicionales dedicados al suchomimus y a un polluelo aviano atrapado en un nido de tiranosaurio.

Como hemos visto, Kyōryū Daikikō no es una serie documental al uso, pero las historias que narra exceden también el ámbito de la “epopeya dinosauriana”, en tanto forman parte de un plan estructurado cuyo objeto sería a transmitir al lector una idea general del Mesozoico. El leit-motiv que une a todos los personajes sería el que ya intuyera en su momento Alan Moore y que aquí resumen en “Come mientras vivas”.

Por esta misma época, en la India, Pradeep Sathe publicó su Historia de la Tierra en Indrajal Comics. Naturalmente, el Mesozoico fue una de las etapas que estudió aunque, a diferencia de Kyōryū Daikikō, sus viñetas no parecen tener un afán narrativo secuencial, tratándose más de un documental ilustrado con viñetas que de un auténtico cómic de dinosaurios.

Historia de la Tierra


PALEONOTES (by CarlosDino)

Ahora sí, en "El gran viaje de los dinosaurios" por fin podemos apreciar cómo, a grandes rasgos, la Dinosaur Renaissance ha llegado para quedarse en el cómic. A los comportamientos asociados a animales activos que ya habíamos visto en la entrada anterior se suma finalmente una actualización de los looks dinosaurianos, con colas erguidas y posiciones mucho más horizontales, con colas y cuellos que sirven para mantener el equilibrio (especialmente hermosas y actualizadas para la época son las portadas). Añadámosle que, puesto que nos centramos en cada cómic en un dinosaurio diferente, se reducen mucho los anacronismos, y cada dinosaurio protagonista convive, en general, con otros organismos de su misma época. Resulta curiosa la presencia de una vela de piel en la cresta de Parasaurolophus, ya que, aunque hoy en día esta hipótesis ha caído en desuso, sí solía proponerse en el pasado.

Tenemos un par de vergonzosas excepciones en "El gran viaje de los dinosaurios". Por un lado, seguimos con ese terrible mosasaurio de aspecto anguiliforme y cresta, solo que con menor parecido todavía al animal real que en versiones anteriores. Por otro, al pobre Stegosaurus le sigue tocando el papel de torpe, lento, tonto y con cola que arrastra por el suelo. ¡Si hasta los saurópodos salen mejor parados que él aquí! Las comparaciones con los estegosaurios de Bob Bakker en su libro "The Dinosaur Heresies" (1986) son odiosas.

Como nota final, hay que mencionar que el cómic indio "Historia de la Tierra", en comparación, sigue anclado en reconstrucciones de 30 o 40 años atrás, pero seremos benévolos con él porque al menos el tiranosaurio tiene dos dedos.

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[1] En 1980 tiraba tres millones de ejemplares semanales, en 1985 cuatro y en 1988 llega a los cinco millones de ejemplares.
[2] 単行本 Tomo recopilatorio en papel de mayor calidad (y precio) y tiradas entre 300.000 y medio millón de ejemplares, llegando a veces a superar el millón (más reediciones). A diferencia de las revistas manga, que se tiran cual periódico tras ser leídas, los tankóbon son coleccionados.
[3] El nombre del personaje significa en japonés “cuerpo pequeño”. El término se utiliza para referirse a las versiones paródicas de muchos cómics, infantilizando gráficamente (y psicológicamente) los personajes.

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