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martes, 17 de octubre de 2023

Los mundos prehistóricos de El Roto

Andrés Rábago García (Madrid, 1947), también conocido como Ops, también conocido como El Roto y a saber cómo le conocen en su casa a la hora de cenar, debutó en 1968 en la revista satírica Hermano Lobo con viñetas mudas, que con la democracia dieron entrada a la palabra.

"¿Continuará?" (Ops, 1981)

Mira qué cómic más chulo sobre "Tejero rex" ha cazado Iván Narváez en la expo "El Víbora (1979-2005): Contracultura en vena", que puedes visitar en el Centre Cultural La Nau hasta el 5 de noviembre si andas por Valencia.






Aunque la wiki afirma que realizó un corto animado titulado La edad del silencio (1977), el autor es Gabriel Blanco, que se inspiró en los diseños de Rábago como en 1965 había animado La edad de piedra partiendo de los de Chumy Chúmez. Por cierto, Blanco logró la concha de oro del festival de San Sebastián por La edad del silencio, un alegato contra la tortura cuyo título reutilizó en 2015 El Roto para uno de las tres decenas de álbumes recopilatorios que lleva publicados con sus viñetas. Dos años antes, había aparecido A cada uno lo suyo, tiene un dinosaurio en la portada.

Lo que está claro es que Rábago es un gran admirador de Augusto Monterroso, ya que ha utilizado su famoso microrelato “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí” como motivo inpirador en numerosas ocasiones.






Últimamente, se está centrando bastante en su obra pictórica, y este mismo año ha realizado una interesante exposición en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Pero lo cierto es que lleva ya unos cuantos años jugando con los pinceles, como puede apreciarse en “Dutch Still Life” (“Naturaleza muerta holandesa”), que pintó en 1990 y nadie nos saca de la cabeza que estaba pensando en algún tipo de hadrosaurio, aunque en el Mesozoico no había claveles (y menos, azules).

viernes, 21 de julio de 2023

El dinosaurio planeador de hace un millón de años

¿Es una tortuga? ¿Es un avión? No, es ¡Stegosaurus, el super-dinosaurio volador!

Cuando Marsh lo describió en 1877 como “lagarto con tejado”, pensó que Stegosaurus era una tortuga y sus placas dorsales correspondían al caparazón. Claro que estaríamos hablando de una tortuga de siete metros, con placas de hasta 60x60 cms. Finalmente, comprendió que se trataba de un dinosaurio y, en 1891, publicó una imagen en la que todas las placas estaban montadas siguiendo una única línea. De nuevo, se equivocaba. Nuestro tireóforo tenía dos filas de osteodermos.

El estegosaurio montado en 1910 en el Peabody Museum of Natural History

En 1910 se montó el primer esqueleto de Stegosaurus en el Peabody Museum of Natural History, con las placas dorsales emparejadas en dos filas. Gilmore alegó que las placas estarían en realidad enfrentadas y en 1924 se volvió a montar alternándolas. El primer estegosaurio animado por stop-motion aparece en 1920 en el corto de Willis O’Brien «Along the Moonbeam Trail» [1]. Obbie volvió a contar con él para The Lost World (1925) y King Kong (1933), donde aún lo reconstruye con las placas emparejadas...

Está claro que las placas de Stegosaurus han dado mucha guerra, pero el colmo de las teorías disparatadas sería publicada el 15 de agosto de 1920 por el aficionado a la paleontología W. H. Ballou en su artículo «The Airplane Dinosaur of a Million Years Ago», en The Ogden Standard-Examiner. El 27 de septiembre, Alrededor del mundo lo tradujo al castellano con el título «El padre de todas las aves». Para evitar el ataque de risa, dejemos que Ballou hable por sí mismo en la traducción de Alrededor del mundo:

“Eran estas aletas, superficies resbaladeras o sostenedoras; especie de planos de los aviones, que podían levantarse o bajarse y transportar a grandes saltos por el aire los enormes corpachones, a permitir al monstruo deslizarse por el aire desde una altura a un nivel inferior. Además se encontró que el peso de este dinosaurio no era tan grande como se creía. Sus grandes huesos eran huecos y con cámaras aéreas como los de las aves, y las aletas muy ligeras”.

Proponer que un cuadrúpedo de entre 5,3 y 7 toneladas pudiera planear ayudándose con placas de sesenta centímetros se nos antoja más optimista que arrojarse por un acantilado con una pala de padel en cada mano. Pero a alguien le pareció razonable. En 1912 había convertido a un hombre en líder de una manada de gorilas y enviado a otro a marte, y dos años después mandó a otro al centro de la Tierra y se la encontró llenita de dinosaurios... ¿quién tenía más imaginación?

Nuestro hombre se llama Edgar Rice Burroughs, el creador de las sagas de Tarzán, Barsoom y Pellucidar, respectivamente. La tesis de Ballou le satisfizo tanto que la incluyó en su crossover Tarzan at Earth’s Core, donde manda al hombre-mono a Pellucidar. serializada entre septiembre de 1929 y marzo de 1930, en el capítulo XII, “The Phelian Swamp”, podemos leer:

“Mientras Jason Gridley saltaba por la ladera del cañón hacia el guerrero solitario que se enfrentaba al ataque del tremendo reptil que se deslizaba velozmente por el aire desde la cima del acantilado opuesto, en la pantalla de recuerdos de su memoria centelleó la imagen de la restauración de un reptil extinto similar y reconoció a la criatura como un estegosaurio del Jurásico; pero qué inadecuadamente la imagen que había visto había transmitido a su mente las colosales proporciones de la criatura o sugerido remotamente su aterrador aspecto”.

Aunque en este fragmento lo denomina estegosaurio, que es como recuerda el personaje que se llamaba el fósil que había visto montado, en Pellucidar todo el mundo lo conoce como Dyrodor.

"Tarzan at the Earth's Core" (Maxon, 1931)

No tardaríamos en leer en la prensa la primera adaptación de esta novela al cómic, que dibujó Rex Maxon en 1931. Aquí podéis ver la reconstrucción de Maxon del vuelo del moscardón, digo del dyrodor.

Tarzan of the Apes #180 (1968)

Pero no sería la única versión en cómic. Gaylord Dubois y Doug Wildey la adaptaron en Tarzan of the Apes #179-181 (1968) para Gold Key. Wildey ilustró con la seriedad que le fue posible la secuencia del dyrodor planeador.

Aunque se podía hacer con stop-motion (y con animales disfrazados, pero era muy cutre), aquello de los dinosaurios resultaba bastante prohibitivo para la mayoría de presupuestos de la época, así que Johnny Weissmuller no llegó a compartir la pantalla con un dyrodor planeador.

Tarzan, Lord of the Jungle, ep.12 (1976)

En cambio, la inversión que se requiere para animar un dinosaurio con dibujos es la misma que para cualquier otro personaje. La serie de dibujos animados Tarzan, Lord of the Jungle que Don Towsley dirigió para Filmation en 1976-1980 [2] incluyó su adaptación de “Tarzan at the Earth’s Core” como duodécimo episodio de la primera temporada, y la CBS lo emitió el 27 de noviembre de 1976. Aunque incluye tiranosaurios, pteranodontes y algún dimetrodón, no hay rastro del estegosaurio volador. Tal vez los tiempos habían cambiado y los productores estimaron que no era un argumento serio ni siquiera para una serie de dibujos animados.

Finalmente, en el videojuego Jurassic World Evolution 2 (Frontier Developments, 2021) nos encontramos con una manada de estegosaurios que llega volando (suspendida de helicópteros).

Jurassic World Evolution 2

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[1] López Sanjuan, O. (2020) Hace un millón de años: Todo el cine de dinosaurios. Diábolo Ediciones.
[2] En España pudimos ver la serie en TVE a partir de 1979 y creo recordar que tuvo su propia colección de cromos.

martes, 4 de julio de 2023

Leaping Laelaps

Edward D. Cope había concebido originalmente al terópodo tiranosauroide Laelaps (hoy Dryptosaurus [1]) como un depredador sedentario, aunque bípedo, pero al final de su vida comenzó a imaginar a los dinosaurios carnívoros como capaces de una mayor agilidad. Poco antes de su muerte en 1897, contrató al paleoartista Charles Knight para reconstruir en vida a algunos de sus descubrimientos, entre los que se encontraba Laelaps aquilunguis. Knight supo reflejar en su trabajo a la perfección las intuiciones de Cope sobre los dinosaurios activos, adelantándose en más de setenta años a la “Dinosaur Renaissance” y el resultado es una obra maestra que, 125 años después, sigue siendo insuperable.

"Modelos de vertebrados extintos" (Osborn, 1898)

Aunque Henry F. Osborn no compartía esta visión de Cope y llegó a definir la obra de Knight como “extreme example of a highly conjectural restoration” [2], terminó utilizando “Leaping Laelaps” para ilustrar uno de sus artículos [3]. Tal vez la ciencia todavía no estaba preparada para aceptar que los dinosaurios pudieran seres ágiles como los mamíferos, muy alejados del modelo lacertoide instalado el paradigma científico imperante, pero el mensaje de Cope y Knight era altamente sugerente y no resultaba fácil renunciar a sus provocativas implicaciones.

Mar y Tierra, 24 de marzo de 1900

En España, “J. Vehil” reprodujo la famosa ilustración en un grabado para “Los monstruos antediluvianos” (Mar y Tierra, 1900), y volvieron a ser fusilados en 1902 en La Verdad (Tortosa) o El Mundo Científico. Ya bajo la denominación de “Driptosaurios”, volveremos a verlos en “Los dinosaurios carnívoros de la edad de los reptiles” (Juventud Ilustrada, 1906).

Juventud Ilustrada, 3 de noviembre de 1906

Seguramente, “Leaping Laelaps” sea la obra de paleoarte más popular e influyente de todos los tiempos. La anticipación de Cope, que el artista supo reflejar con una clarividencia encomiable, conquistará inmediatamente el corazón del público y estará latente en el imaginario colectivo, alimentado periódicamente por montones de réplicas en los mundos de la cultura popular (y muy particularmente, en el cómic), para llegar un día a asentarse como idea científica consolidada y cambiar nuestra visión del Mesozoico. Por supuesto, al no existir fotografías más que de sus huesos fósiles, la labor de reconstrucción en vida de los dinosaurios por los paleoartistas es la principal fuente gráfica de la que han bebido los dibujantes de cómics.

Les escapades d’un écolier préhistorique

En Les escapades d’un écolier préhistorique (1906), posiblemente obra de Paul Dufresne, encontramos una de las primeras versiones en viñetas de los driptosaurios de Knight.

Alley Oop

V.T. Hamlin presentó a Tyrannosaurus rex en Alley Oop a comienzos de 1933 con aspecto de ceratosaurio. El artista reparará su error empezando a documentarse: el 3 de abril de 1933 ese año fusila uno de los Laelaps de Knight.

El siguiente año, será el portadista de la revista pulp Wonder Stories, Frank R. Paul, el que tome prestado a un driptosaurio saltarín, como ya te contamos en su día.



Dos viñetas de El Puma #6

En «La invasión de los monstruos» (El puma #6, 1947), Boixcar los fusiló por partida doble, copiando la versión original y aplicando el modelo a un hadrosaurio saltarín. Pero la influencia de los Laelaps de Knight sobre Boixcar va más allá de la mera imitación. El dibujante de cómics supo captar la idea subyacente en la ilustración del paleoartista: los terópodos no eran torpes lagartos de sangre fría que pasaban las horas inmóviles al sol, sino depredadores activos y ágiles. En la misma entrega de la serie, Boixcar presenta a un saurópodo a cuyo cuello se agarra el Puma cual garrapata y, en un alarde de agilidad que tal vez habría sido muy comprometido para un saurópodo real, se sacude al intruso de un golpe de cervicales, arrojándolo a los árboles cercanos.


Crash Carew

Los artistas de cómic británicos son unos verdaderos apasionados de la obra de Knight. Hemos encontrado unos cuantos ejemplos de su devoción por los “Leaping Laelaps” en los 40, los 50 y los 60, comenzando por la versión ceratosauria del episodio de Crash Carew, Daredevil of the Stratrosphere publicado en Comic Adventures vol.2 #4.


Budd Ray

En Thrill Comics #21 (c. 1940-1950), Budd Ray acude en rescate de un científico perdido y se encuentra a Tyrannosaurus imitando a los driptosaurios saltarines, que en New Funnies #30 (c. 1940-1951) Jock Mc Cail fusila tal cual en su serie Bring Em In, Hank.


Bring Em In, Hank

En “The Magic Eye” (Funnies Album, 1956) encontramos una versión protagonizada por un megalosaurio con placas dorsales.


“The Magic Eye”

En 1969, Denis McLoughlin realizó su propio homenaje en esta viñeta de Saber, King of the Jungle, que casi se nos pasa de largo al estar bien integrado en el conjunto de la escena.


Saber, King of the Jungle


“The Hidden Monster”

En cuanto a los comic-books norteamericanos, el tiranosaurio que dibujó Giovanni Ticci para “The Hidden Monster” (Turok #25, 1961) tiene tres dedos más un pulgar oponible, trepa a los árboles y salta al estilo de los Laelaps de Knight.


Superman Special

Más recientemente, nos ha parecido encontrar el eco de una posible inspiración en el driptosaurio saltarín de Knight (girando la perspectiva 90º) en esta viñeta de Scott Godlewski para Superman Special (2018). Aunque tal vez sea sólo cosa nuestra, ¿a vosotros qué os parece?

Ya fuera del mundillo del cómic, en la web del Museo de Ciencias Naturales de Carolina del Norte puedes adquirir esta ilustración del artista local Stacey Lewis, que deconstruye la acuarela de Knight, haciendo el recorrido inverso al que siguió el paleoartista: del animal vivo al fósil.

Esa fue también la idea del escultor Skye McDavid, cuyo trabajo se expone en el Museo del Estado de Nueva Jersey.

Recuerdo del AMNH

La obra de arte original cuelga en el AMNH en Nueva York, junto a algunas de las otras pinturas de Knight. Es bastante pequeña y se pasa por alto fácilmente en la gran sala de dinosaurios. Allí te venden un pin de recuerdo, pero si quieres, aquí puedes conseguir cojines, pósters, puzles, tazas, toallas, fundas de móvil, camisetas o mascarillas.

El mejor desayuno, siempre con dinosaurios

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[1] Como sabrás, el nombre Laelaps deriva de un perro de la mitología griega (Λαῖλαψ: lit. “viento de tormenta”) y se declaró inválido, debido a que ya se había utilizado para nombrar a un género de ácaros.
[3] Osborn, H. F. (1898) "Modelos de vertebrados extintos", en: Science, vol. 7, pp. 841-845.

sábado, 1 de abril de 2023

Un dinosaurio bajo un edificio en Oslo para el April Fools' Day

El April Fools' Day se celebra el primer día de abril y es una jornada dedicada a las bromas, similar al Día de los Inocentes de la mayoría de países iberoamericanos. Conocido como el Poisson d'avril en francés o el Pesce d'aprile en italiano, en los países nórdicos lo llaman Aprilsnarr. Una de las fuentes habituales para encontrar este tipo de bromas es la prensa escrita, en la que se publicaban noticias satíricas o fantásticas que se desmentían posteriormente. Esto es lo que pasó en 1935 en el periódico Aftenposten de Noruega, que el 1 de abril informaba sobre el descubrimiento de un cráneo de dinosaurio gigante debajo de su edificio en Oslo. Se decía que la foto que hay sobre estas líneas mostraba a dos investigadores examinando el cráneo poco después de su hallazgo. A continuación, la noticia publicada:

martes, 25 de octubre de 2022

El koprolito todavía estaba allí (I): Dinosaurios y otros reptiles antediluvianos en la España anterior a la Guerra Civil

Tras la celebración del aniversario de Koprolitos, dimos por cerrado el ciclo de conferencias que organizamos en El Dinosaurio Todavía Estaba Allí..., lugar que se ha convertido en uno de nuestros sitios favoritos de Madrid y refugio habitual para montar nuestras locuras. Creo que nos lo pasamos muy bien hablando de paleoilustración, mujeres paleontólogas y cómics y películas de dinosaurios, siendo una excelente manera de celebrar más de una década dedicada a recopilar referencias paleontológicas en la cultura popular.

No obstante, se suele decir que el ser humano es el único animal capaz de tropezar dos veces con la misma piedra, y aunque no lo parezca, detrás de nuestro blog hay un elenco de seres humanos dispuestos a caer en la misma trampa varias veces. Por ello, nos planteamos seguir programando charlas de manera periódica en el único lugar que, tanto por su denominación como por su espíritu, parece haber sido creado ex profeso para acoger iniciativas como la nuestra...

Así que aquí estamos de nuevo, gracias a la inmensa generosidad de Marisol y de los/as ponentes que se vayan dejando liar, para juntarnos a tomar algo y hablar de paleontología y cultura popular. Ah, además traemos un fanzine gratuito en el que incluimos algunos datos sobre la charla y alguna cosa más. Esperamos que os guste.

Bienvenidos/as a ‘El koprolito todavía estaba allí...’

Para abrir fuego en esta nueva aventura contamos con Adán Pérez García, miembro del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED, que hablará sobre "Dinosaurios y otros reptiles antediluvianos en la España anterior a la Guerra Civil: la importancia de la prensa escrita". El resumen de la charla es el siguiente:
El hallazgo de grandes osamentas de extraños seres dio origen a numerosos mitos y leyendas a lo largo de los siglos. Fue a partir del s. XIX cuando éstos fueron analizados desde un punto de vista científico, reconociéndose como pertenecientes a un extraño linaje, denominado Dinosauria, así como a otros grupos de reptiles no menos singulares. A partir de ese momento se organizaron grandes expediciones científicas, que dieron origen a espectaculares hallazgos relativos a los “monstruos” que habitaron ese mundo primigenio. Los grandes descubrimientos del siglo XIX y de las primeras décadas del s. XX no sólo se realizaron en otros continentes, como Norteamérica o África, sino también en Europa. Sin embargo, y a pesar de la gran relevancia del registro actualmente conocido sobre los dinosaurios españoles, los hallazgos efectuados en ese periodo fueron muy escasos. En esta conferencia se mostrará, desde un punto de vista histórico, en qué consistieron los hallazgos de dinosaurios realizados en España antes de la Guerra Civil y se profundizará en el conocimiento que la sociedad tenía sobre los reptiles mesozoicos gracias a las noticias, de índole variada, publicadas en la prensa escrita. De esta manera, comprobaremos cómo la sociedad española fue haciéndose eco de los descubrimientos realizados en el extranjero, mediante noticias cargadas de rigor científico y curiosidades, pero también de humor y crítica política y social.

Reserva el día y pásate por Lavapiés a echar un rato bueno charlando de paleontología en la España de principios de siglo XX. No te pierdas lo que hemos preparado para los/as asistentes...

ACTUALIZACIÓN: Os dejamos el fanzine de la charla aquí y algunas fotos de la conferencia:



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