lunes, 23 de marzo de 2026

Cómics Paleoeróticos (II): Los tiempos de la censura

Purk, el hombre de piedra #1: Aunque parezca mentira, esto era erotismo de alto voltaje en la España de 1950

El erotismo estuvo rígidamente reprimido por la censura durante el franquismo. Por poner como ejemplo un clásico del tebeo de aventuras con dinosaurios, en la serie de Gago Purk, el hombre de piedra (1950) se obligó a cubrir el torso del protagonista con una piel de leopardo y alargar las faldas de las mujeres, que en los primeros números llegan a medio muslo.

Purk, el hombre de piedra #87 (1954), compárense las indumentarias de Purk y las féminas con las del primer número

Sin embargo, los ilustradores españoles son responsables directos de algunos de los principales cómics paleoeróticos de los 60 y los 70, trabajos que realizaron para el extranjero a través de agencias, como ya te comentamos en esta serie.

Scarth AD 2195

El Reino Unido fue un destino habitual para nuestros dibujantes. A través de Selecciones Ilustradas, Luis Martínez Roca dibujó para el diario británico The Sun el spin–off erótico de la tira clásica de ciencia ficción Garth (obviamente influenciada por Flash Gordon) titulado Scarth AD 2195 (1969) [1], escrita por Jo Addams. En la tira #354, Ian y Scarth aterrizan en Venus en busca de Matthew, al que encuentran siendo perseguido por un feroz terópodo. Para facilitarle la huida, Scarth distrae al animal quitándose el sujetador y agitándolo al castizo grito de “Olé!”. Los tres cosmonautas consiguen refugiarse en una cueva y, cuando se abren otra salida con sus pistolas de rayos láser, se dan de bruces con un pterosaurio. Más tarde reaparece el terópodo fetichista, y Scarth llama su atención para continuar con el strip-tease mientras Ian repara la nave. Finalmente, logran arrancar el motor, incinerando de paso al bicho, que ya estaba bastante caliente de por sí (tira #406) y abandonan Venus.

"Beware, Dreamers"

En septiembre de 1969, Warren Publishing lanzaba al mercado la revista Vampirella, que sirvió de vehículo para el desembarco de los artistas de Selecciones Ilustradas en USA. En Vampirella #12 (1971), Pepe González toma las riendas del personaje titular, que redefine tomando como modelo a su novia, Juana de Haro. Su trazo realista conquistó a los lectores americanos y sus chicas establecieron un nuevo canon estético, elogiado por Carlos Giménez o el propio Frank Frazetta. Pepe dibujó a un pterosaurio acosando a Vampi en “Beware, Dreamers” (Vampirella #17, 1972) [2], con guión de T. Casey Brennan.

Escorpión #6 (1974)

En los estertores del régimen franquista, podemos comenzar a encontrar en las publicaciones patrias la obra de algún pionero del paleoerotismo, como “Fecundando el espacio” [3], de Jesús Rodríguez “Flores” Lázaro y Vicente Cebollo, ambientada en un planeta poblado por amazonas y fauna mesozoica, publicada en Escorpión #4-6 (1974).

Ya en democracia, en 1981, en Escorpión #54 apareció “Caníbal” y en el #58 “Vora extraterrestre” (secuela de “Vora”, aparecida el año anterior en Infinitum 2000), ambas obra de Juan Micó Costa “Micosta”.

También existió una aproximación al erotismo desde el humor. El puntal de Bruguera y mago del humor Manuel Vázquez publicó en Zinco El sexo en la prehistoria (1983), con abundante presencia sauria.


-----
[1] En 1972 fue rebautizado como Scarth AD 2170. La breve editora madrileña Arcusa publicó en 1980 “El nacimiento de Scarth” en el último volumen de su colección Grandes cómics del mundo.
[2] Publicada en España como “¡Cuidado soñadores!” (Vampirella #1-2, 1974).
[3] Fue reeditada en Antifaz #8 (1977) bajo el título “Las galaxias” y, de nuevo como “Fecundando el espacio”, en Escorpión #79 (1984).

0 comentarios:

  © Blogger templates 'Neuronic' by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP