Cómics Paleoeróticos (I): "El Cuerpo" en Canarias
Mientras estaba esperando que llegue a las librerías el
último libro de José
Antonio Peñas (autor del terópodo con diarrea de nuestro banner), Los follasaurios, se me ocurrió
hacer una pequeña búsqueda en internet para ver cuáles eran vuestras
inquietudes intelectuales y ofreceros un post de cómics de dinos con magra.
Supuse que todos estabais esperando algo como “filosofía y cómics de
dinosaurios”. Pero lo cierto es que, si escribo “mayéutica”, Google me devuelve
71.800 resultados, y si pongo “sexo” son 526.000.000. Así que si la entrada de
hoy viene subidita de tono, recordad que la culpa no es mía sino vuestra (que
siempre podéis echársela a Bill Gates).
Ay, qué recuerdos de épocas pandémicas...
La materia es controvertida,
porque lo que para uno es erotismo para otro es pornografía y hay quien
considerará ofensivo lo que a otros les resulte simplemente divertido. Desde
luego, nuestra intención no es molestar a nadie, sino informar de lo que este
mundillo ha dado de sí en el mundillo de las viñetas de inspiración mesozoica. La
literatura
paleoerótica ha sido ampliamente tratada en el blog, pero en materia
comiquera era una asignatura pendiente… hasta hoy.
El erotismo está presente en los
cómics desde su origen. Una muestra puede hallarse en las “biblias de Tijuana”,
pequeños panfletos sicalípticos en blanco y negro protagonizados por personajes
conocidos que tuvieron gran éxito fuera de los circuitos comerciales
norteamericanos en el periodo de entreguerras. En la recopilación de Simon Schuster Tijuana Bibles. Art and Wit in America’s Forbidden Funnies, 1930s-1950s
hemos encontrado alguna protagonizada por Flash
Gordon, el héroe cósmico de Alex
Raymond en cuyas aventuras abundan los dinosauroides, pero aquí no hay más
que ñaca-ñaca… De hecho, Flash Gordon es
una de las primeras series de cómic en la que el erotismo juega un papel
importante.
Little Annie Fanny
Harvey Kurtzman y Will Elder crearon en 1962 para la popular
revista erótica de Hugh Heffner Playboy (1953) la serie Little Annie Fanny, una parodia
erótica de la tira de prensa Little
Orphan Annie (Harold Gray, 1924) que seguramente conoces por su adaptación
al musical en Broadway, Annie (1977).
No hemos encontrado dinosaurios en la serie, pero en la viñeta que reproducimos sobre estas líneas, en el ángulo inferior izquierdo aparece un ser
reptiliano que podría representar a Godzilla...
Barbarella y el "glofen"
La primera heroína fantaerótica del cómic fue
Barbarella (1962). Aunque Jean-Claude Forest no introdujo fauna extinta en sus
aventuras, en el reciente relanzamiento del personaje por Dynamite Comics la
hemos visto en compañía de George, un “glofen” (un animal parecido a Dilophosaurus) salvaje al que quita una
astilla que se le había clavado en una pata, convirtiéndolo de este modo en
aliado incondicional [1]. El danés Freddy Milton
Larsen impulsó el fanzine Sejd (1973),
donde Paul Arne Kring debutó con Weneetryhl
Axtryhl (1974), inspirada en Barbarella,
y que también ha alternado con fauna pretérita en los últimos tiempos [2].
La portada de Weneetryhl que abre este post fusiló este cartel.
Pero buena parte de la culpa de
que los autores comiencen a dirigir sus miradas al Mesozoico con ánimo
libidinoso la tiene una película rodada en Canarias y producida por el nieto de
un emigrante español, Michael Carreras: One Million Years B.C. (Don Chaffey, 1966), remake del filme
de Hal
Roach de 1940 One Million B.C. [3],
es recordada como la película que lanzó a la fama como sex-symbol a Raquel Welch. La propia productora trató de repetir el
éxito con When Dinosaurs Ruled the Earth
(Val Guest, 1970) [4], aunque Victoria
Vetri no tuvo tanto éxito como “El cuerpo”. En 1977, Steve Moore/John Bolton
adaptaron la peli de Chaffey para la revista británica House of Hammer.
Hubo otra portada en la Edigráfica calcó directamente la imagen de la Welch en el cartel de One Million Years BC
En los años 60, el éxito de Diabolik, de
las hermanas Giusanni, impulsó el llamado fumetto
nero, que desafiaba a la censura por su violencia y acabó dando entrada al
erotismo y la pornografía. Colaborador en títulos señeros del género como Lucifera, Maghella o Biancaneve, Edoardo
Morricone “Morrik” es autor
de Jorgo e gli extraterrestri (1969),
en la que un pastor griego es abducido para viajar a través del espacio y el
tiempo... encontrando alguna criatura antediluviana. Además, en la revista UFO de la editora de cómic negro erótico
Edifumetto, Morrik dibujó Araxam della
Preistoria (1975), con guión de Graziano Origa y portada dinosauriana de Alessandro
Biffignandi.
Bob Guccione fundó la revista erótica Penthouse en 1965. Las diferentes ediciones de la revista
publicaron serie de cómics como Oh,
Wicked Wanda! (1969, concluyó al año pero resurgió en 1973-1980) del
británico Ron Embleton. El episodio 2, “Museum of Misfits”, empieza con
Wanda provocando accidentes de tráfico y atropellando a un anciano, mientras al
fondo vemos un par de dinosaurios luchando. Embleton
es también autor de “The Lost World of Dinosaur Sex”, de la que ya te hablamos por aquí.
-----
[1] Barbarella #7 (Sarah Hoyt y Madibek Musadekov, 2022).
[2] “Brontosaurus. Tøser og tordenøgler” (Fyns
Antikvariats Forlag, 2025).
[3]
Ambas conocidos en España como Hace un
millón de años.
[4]
Aquí, Cuando los dinosaurios dominaban la
Tierra.














0 comentarios:
Publicar un comentario