lunes, 12 de octubre de 2026

"Le Monde Perdu" y otras adaptaciones del mundo perdido de Conan Doyle (I)

Tras una fructífera etapa de financiación mediante microfunding, la indie Jihem ha anunciado la edición en septiembre de 2027 (“o antes si está terminado”) de la última versión en cómic del clásico de Arthur Conan Doyle El mundo perdido. Ya se pueden leer gratuitamente las primeras 16 páginas, aunque el editor asegura que habrá cambios en versión definitiva.

Le Monde Perdu (2027)

En esta ocasión, las desventuras del profesor Challenger y sus acompañantes han sido narradas por el fanático de Doyle Frédéric Marniquet (1963) e ilustradas en la más pura “línea clara” por Sylvain Aimès (1984), fanático de Tintin [1], con colores de Vera Daviet.

Le Monde Perdu (2027)

De la admiración del guionista por el novelista dan demuestran su adaptación en varios volúmenes de Les Archives secrètes de Sherlock Holmes (2011) y, también junto al dibujante Philippe Chanoinat, la serie Les démons des Carpathes (2009), en la que el propio Arthur Conan Doyle se encuentra atrapado en el castillo del Conde en Transilvania, rodeado de pterodáctilos y otras monstruosidades indescriptibles.


Tampoco es la primera vez que Vera Daviet presta sus colores a las obras de Doyle, ya que fue la encargada de rellenar los dibujos Darko Perović para “Le Grand Hiatus” (2014), primer volumen de la serie Dr. Watson, en la que Stéphane Betbeder nos narra las aventuras en solitario de quien en su día fue el ayudante de Sherlock Holmes.

Puedes reservar Le monde perdu por 15 pavos aquí. Pero, si no quieres esperar para leer las peripecias de la expedición del Profesor Challenger en cómic, tienes muchas otras opciones, ya que esta no es la primera adaptación al medio de The Lost World (y estamos seguros de que no será la última). Por eso, hemos decidido aprovechar para hacer un repaso de lo que ha dado de sí esta novela en el mundillo del “noveno arte”. Sin embargo, son tantas que nos hemos visto obligados a dividirlas en dos entradas. Vamos con la primera.


Fotograma de The Lost World (1925)

Como seguramente sabéis, tras su edición original en 1912, The Lost World fue adaptada al celuloide en una versión (Harry O. Hoyt, 1925) que impulsó una primitiva oleada de “dinomanía” gracias a los “realistas” (para la época) dinosaurios de Willis O’Brien. Sin embargo, y aunque influiría con fuerza al medio inspirando numerosas historietas de similar argumento, las adaptaciones al cómic tardarían un poco en hacer su aparición.


Anuncio de la tira de Bourlès "A partir del próximo jueves"

Entre las adaptaciones literarias que Rémy Bourlès realizó para los diarios [2] de la agencia Mondial Presse de Cino del Duca, encontramos una pionera versión de Le monde perdu (1957-1958) mediante 98 tiras de prensa en formato de "bande dessinée à l'ancienne", esto es, con viñetas secuenciales con el texto al pie y sin bocadillos. Fue reeditada, por primera vez en su totalidad, en 1998 por Apex Editions, en una tirada limitada de 250 ejemplares. Sin duda, se trata de una pieza de coleccionista.

Tras una nueva y lamentable versión cinematográfica, con reptiles disfrazados de dinosaurios, dirigida en 1960 por Irwin Allen (que había filmado poco antes el espectacular documental The Animal World), ese mismo año el guionista de Turok Paul S. Newman publicó junto al dibujante Gil Kane una adaptación encerrando sus fotogramas en viñetas para Four Colour #1145.

Richard Jennings/Martin Aitchison acudieron de nuevo al texto doyliano en su serie para el prestigioso tebeo británico Eagle, que la publicó entre los números #10 y #29 de su décimotercer volumen (1962) con el subtítulo “The Greatest Adventure Story of All Time” (“La mayor aventura de todos los tiempos”). El siguiente año, este cómic fue traducido al francés entre los números y #176 y 194 de la revista Pilote, y en 1973 fue traducida al castellano en el debut de la frustrada [3] colección Historias gráficas para jóvenes de Ediciones Rollán.


El mundo perdido (Ed.Rollán, 1973)

Aparte de ser la primera versión “local” de la patria del novelista, estamos ante la más conocida en Europa y Latinoamérica hasta los años 80, dada su difusión en varios idiomas. Sin embargo, adolece de algunos defectos que la hermanan con la norteamericana, en particular la ausencia de un dinosaurio tan importante para la paleontología europea como Iguanodon. Doyle estaba fascinado por las huellas de este ornitópodo recién descubiertas en Sussex y se refiere a él hasta dieciséis veces en su novela, en la que le describe con todo lujo de detalles, como su piel negra, semejante a la de un cocodrilo, y su costumbre de rodear un árbol con las patas delanteras para derribarlo, comportamiento que Owen atribuía a los perezosos terrestres gigantes [4]. Antes de la Segunda Guerra Mundial, Iguanodon era una especie únicamente documentada en Europa por lo que Willis O’Brien le sustituyó por el ornitópodo local Trachodon en su versión cinematográfica. Del mismo modo, no hemos encontrado a Iguanodon en el cómic prebélico norteamericano. Es comprensible que Paul S. Newman fuera condicionado por estos antecedentes, pero no podemos justificar del mismo modo a Richard Jennings. Por fortuna, pronto sus colegas europeos iban a terminar con esta injusticia. Pero eso lo veremos en la próxima entrada: permanezcan atentos a sus pantallas.

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[1] Su álbum “L'aventure c'est l'aventure” (2025) recopila cuatro historias cortas de su serie Les Aventures Parodiques de JP Talbot que utilizan personajes de Las aventuras de Tintín.
[2] Paris-Journal, Le Progrès, Le Courrier de l'Ouest, La Charente Libre, La Nouvelle République, L'Ardennais, Le Maine Libre, etc.
[3] Se quedó en ese único número. José Manuel Rodríguez Humanes y Manuel Barrero; ampliada por Adolfo Gracia (2008): "MUNDO PERDIDO, EL (1973, ROLLAN)" en Tebeosfera.
[4] Manias, Chris. 2025. Palaeontology in Public: Popular Science, Lost Creatures and Deep Time. University College London.

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