jueves, 14 de abril de 2022

Los mundos prehistóricos de Itaru Kinoshita

Arechi Manga es un editor indie de cómic nipón que debutó en el mundillo en 2020. Empezó recuperando clásicos como Candy Candy o City Hunter, y luego se ha aventurado a traducir al castellano obras contemporáneas como la que presenta este mes: Dino San, de Itaru Kinoshita, un autor que ya nos ha fascinado antes con sus historias de dinosaurios y que, a buen seguro, seguirá haciéndolo en el futuro. Por si fuera poco, este mismo mes se publica en Japón el segundo tankôbon (tomo recopilatorio) de la serie. Así que la cita era obligada y la pregunta inevitable: ¿Quién es Itaru Kinoshita?

Amante de los dinosaurios desde niño, su padre se dedicaba a la cría de aves de corral y otros animales, labor en la que el joven Itaru a veces le ayudaba y que podría haber sido determinante para hacer un manga como Dinosan. Al acabar secundaria pasó una etapa en Estados Unidos tratando de introducirse en el mundo del cine, sin mucho éxito. Allí comenzó a dibujar manga. En 2011 trabajó en un restaurante en la paradisiaca Palau (Micronesia). El apartamento en el que vivía estaba al lado del bosque y los sonidos de los animales por la noche –que su fértil imaginación le hacía imaginar procedentes de dinosaurios- le inspiraron la idea de hacer un manga sobre la cría de dinosaurios. Tras regresar a Japón, trabajó en una sala de cine mientras intentaba abrirse hueco en el mundillo del manga.

Giganto wo Ute

Finalmente, en 2018 consiguió editar una serie en la que también introdujo dinosaurios, Giganto wo Ute (Dispara al gigante) en la revista Comic Days de Kodansha, de la que ya te hablamos por aquí. Ambientada en la Era Edo, está protagonizada por un samurái que se enfrenta con un arma legendaria a dinosaurios en la Era Edo; 28 episodios repartidos en tres volúmenes, no aptos para estómagos delicados. Puedes leerla aquí (en japonés).


Giganto wo Ute

En 2020, Itaru participó en “Manga Day to Day” (o “Una aburrida serie sobre el teletrabajo”), una serie elaborada en Twitter mediante relevos de más de cien artistas, sobre la cotidianeidad tras el coronavirus.

Dino San

El terror gore de Giganto wo Ute sirvió a Kinoshita como carta de presentación para poder continuar con su proyecto de Palau, donde cambia radicalmente de registro. Cuando presentó la tierna Dino San (apócope de “Dinosaur Sanctuary”) a la editora Shinchosa, ésta aceptó publicarla y en marzo de 2021 comenzó su serialización en la revista Comic Bunch.

También Dino San es conocida por nuestro público, ya que estuvo nominada a los Koprolitos de Oro a la mejor serie. Trata sobre una reserva de dinosaurios reproducidos mediante ingeniería genética a partir de unos supervivientes del Mesozoico hallados en una isla remota del Pacífico en 1946, y ha contado con el asesoramiento del paleontólogo Shinichi Fujiwara, profesor de morfología funcional de la Universidad de Nagoya.

Recién salido del horno en Japón: Dino San 2

Puesto que sus, hasta el momento, dos únicas series han tenido como protagonistas indiscutibles a los reyes del Mesozoico, estamos convencidos de que Itaru Kinoshita tiene aún mucho más que ofrecernos y, desde luego, estaremos atentos para contároslo por estos lares.

Giganto wo Ute

miércoles, 13 de abril de 2022

Las monstruosas tazas de Robert Solorio

Robert Solorio es un artista residente en Cuernavaca (Morelos, México) que a través de su firma Monster Creatures se dedica crear objetos utilitarios y artesanales en diversos formatos y materiales con temática monstruosa y de ficción. Un ejemplo son sus tazas, entre las que se cuelan algunos animales del pasado como mamuts lanudos, rinocerontes lanudos o espinosaurios. A continuación dejamos una muestra de su trabajo:









Me lo chivó Javi Godoy. ¡Gracias!

martes, 12 de abril de 2022

Carnotaurus Hoppy Tripel

Aunque no hemos podido recopilar demasiada información sobre ella, "Carnotaurus Hoppy Tripel" parece una edición especial de la cervecera italiana Evoqe Brewing. Se trataría de una cerveza de 7,6% con un estilo clásico belga a la que se añade el toque Hoppy, donde el lúpulo es el protagonista tanto en el aroma como en el sabor. En la web de Evoqe no encontramos mucha más información, pero Giulia Antonello, autora del diseño de la etiqueta comparte alguna fotografía de la lata o del grifo...


lunes, 11 de abril de 2022

Dinosaur Tracks (IX)

SAURIOS CATÓDICOS (3): CLÁSICOS DEL ANIME

Astro Boy, campeón de lanzamiento de saurio en los JJOO de Tokyo'64

También en la televisión nipona hubo series con dinosaurios, como la pionera del medio Tetsuwan Atom –aquí conocido como Astro Boy- (1963-1966, Osamu Tezuka), a la que puso música Tatsuo Takai (1933), cuyo episodio 68 “Kyōryū Nin no Haran” (1964) transcurre en un parque temático de dinosaurios mecánicos… donde harán acto de aparición los que un científico loco ha creado mediante ingeniería genética. Naozuki Yamamoto (1932-2002) puso música a la siguiente serie de Tezuka –esta vez, con actores-, Maguma Taishi (1966-1967), cuyo protagonista combate a numerosos kaijus, algunos de ellos de aspecto dinosauroide.

Maguma Taishi

Kaiju Ouji

Aunque se iba a ocupar Michiaki Watanabe (Super Sentai, Mazinger Z), finalmente la banda sonora de Kaiju Ouji (1967-1968, Keinosuke Tsuchiya) fue escrita por Gan’ichi (o Shuji) Hanma (1928-2015), pionero del jazz en Japón. Por eso tiene ese sabor latino, casi a bossa-nova. Los dinosaurios fueron modelados por Fuminori Ohashi, que también se encargó del plesiosaurio y el ranforrinco que protagonizan Kyôryû Kaichô no Densetsu (1977, Junji Kurata), a la que Masao Yagi (1932-1991) puso también banda sonora jazzística, en este caso con algunos temas bastante funkys. En cambio, el dinosaurio protagonista de Ora Guzura Dado (1967, Hiroshi Sasagawa) era de dibujos animados; la música es obra de Kosuke Onazaki (1931-2017).

Kyōryū Tankentai Born Free

Robert J. Walsh (1947-2018) entró en Warner Brothers Animation cuando reabrió sus puertas en 1979 y trabajó con Friz Freleng en varios proyectos para recuperar los Looney Tunes. Además, puso banda sonora a varios filmes y series con dinosaurios.

Attack of the Super Monsters (1982, Toru Sotoyama y Tom Wyner) y Return of the Dinosaurs (1984, Akira Tsuburaya y Koichi Takano) eran refritos con destino al mercado del video anglosajón de las series japonesas de televisión Dinosaur War Izenborg (1977) y Kyōryū Tankentai Born Free (1976-1977), respectivamente, en las que Tsuburaya Productions mezcló dibujos animados y dinosaurios por stop-motion. Walsh añadió un toque occidental a estos lanzamientos, pero el grueso de la banda sonora estaba compuesto por Toshiaki Tsushima (Dinosaur War Izenborg) y Toru Fuyuki (Kyōryū Tankentai Born Free). También debemos a Walsh la música de The Adventures of T.rex (1992-1993, Lee Gunther y Michael Wahl), una serie de dibujos animados surgida a raíz del éxito de las Tortugas Ninja, y 82 episodios (el resto son del británico Johnny Douglas) de Transformers.

Disco con la banda sonora de Shōgun para Daiyōryū no Jidai

El norteamericano Casey Rankin (1946-2009) llegó en 1971 a Japón, donde en 1979 se une al grupo de rock One Line Band de Fujimaru Yoshino (1951) y lo rebautizan como “Shōgun”. Ese mismo año, Shōgun se encargó de las canciones del anime Daikyōryū no Jidai (Shotaro Ishinomori y Hideki Takayama).

La serie “mecha” –robots gigantes tripulados- de televisión Transformers (1984-1987) fue una nueva colaboración entre Estados Unidos y Japón, en este caso para promocionar la línea de juguetes de Hasbro (USA) y Takara Tomi (Japón) de la que forman parte los “dinobots”. Steve Jablonsky (1970) escribió la partitura de Transformers: Age of Extinction (2014), primer largometraje con actores en el que aparecen dinobots, y dirigió la orquesta Nick Glennie-Smith, autor de la partitura de A Sound of Thunder (2005). Stuart Kollmorgen es autor de la música del telefilme animado Stanley’s Dinosaur Round-up (2006, Jeff Buckland), el documental Tyrannosaurus Sex (2010, Gabriel Gomell) o la serie de dibujos Transformers: Rescue Bots Academy (2019, Raymond Quigley y Peter Slattery), en cuyas dos temporadas emitidas hasta la fecha hay presencia de dino-bots y donde Kollmorgen colaboró con Doug Califano, Matt Mahaffey o Keiffer Infantino.

Shunsuke Kikuchi

Y hablando de mecha, no podemos olvidar a Shunsuke Kikuchi (1931-2021), compositor de la serie Getta Robo (1974-1975, Gō Nagai y Ken Ishikawa), cuyos protagonistas luchan contra el imperio de los dinosaurios. Además, Kikuchi puso música al primer largometraje de Doraemon (Fujio Fujiko, 1969), Nobita no Kyōryū (1980, Hiroshi Fukutomi) y al octavo, Nobita to Ryū no Kishi (1987, Tsutomu Shibayama), en el que los protagonistas viajan al centro de la Tierra y encuentran fauna mesozoica –en 2006, Ayumu Watanabe dirigió un remake de Nobita no Kyōryū con banda sonora de Kan Sawada y en 2020 Kazuaki Imai Nobita no Shin Kyōryū, con música de Takayuki Hattori (ya hemos hablado de ambos compositores en “Pánico nuclear”). Por si esto fuera poco, también es de Kikuchi la música del animé Dragon Ball (1986-1989, Minoru Okazaki y Daisuke Nishio) y su continuación Dragon Ball Z (1989-1996, Nishio), con presencia dinosauriana en varios capítulos [1], basado en el manga de Akira Toriyama y principal responsable de la fiebre de Occidente por el animé y el manga.

Dragon Ball

Sin embargo aquí nos llegó una versión “suavizada” (p.ej.: se eliminaron referencias a la muerte) de Dragon Ball, ya que el público habitual de los dibujos animados era exclusivamente infantil –los nipones nos llevaban bastante ventaja-, y también se decidió encargar una nueva banda sonora, más comprensible y comercial desde la sensibilidad anglosajona. Se encomendó la tarea a Jeremy Sweet y Ron Wasserman (1961), que habían colaborado en la banda sonora de Power Rangers (1993-1998, Haim Saban), otra producción de origen nipón (franquicia Super Sentai) con presencia dinosauriana. Wasserman será también el autor de la música del videojuego Wanna Be a Dino Finder (1995) o la serie Dino Squad (2007-2008).

Time Bokan 24

Cofundador con el citado Haim Saban de Saban Entertainment (1980), el israelí Shuky Levy (1947) puso música a 58 episodios (1989-1998) de Dragon Ball Z y se especializó en Power Rangers. Junto a Saban, Levy puso música a la versión occidental de Time Bokan (1975, Hiroshi Sasagawa) o Digimon (1999, Mamoru Hosoda), cuyas partituras originarias eran obra de Masayuki Yamamoto (Hitoshi Minowa puso música al remake de 2016 Time Bokan 24) y Takanori Arisawa, respectivamente. En la última, recicló material de otras bandas sonoras y la sintonía de apertura fue compuesta por Paul Gordon (1963-2016), que también trabajó en Transformers o Power Rangers. Saban y Levy se encargaron también de la banda sonora de las series coproducidas con la gala DIC Diplodo (1987, Bruno Bianchi) y Dinosaucers (1987, Michael E. Uslan), o la de Marvel Dino-Riders (1988, Carla y Gerry Conway).


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[1] Al final del 17º episodio de Dragon Ball, “Inochigake! Gyūnyū haitatsu” (“Repartidores de leche”, 1986), los protagonistas son perseguidos por dinosaurios, el séptimo de Dragon Ball Z se titula “Kyōryū to Sabaibaru! Gohan no Tsurai Shugyō” (“¡Son Gohanda sobrevive! Los dinosaurios atacan”, 1989), en el décimo (“Naku na Gohan! Hajimete no tatakai” -“¡Que comience la lucha! No llores Son Gohanda”, 1989) Gohan encuentra un dinosaurio herido y le ayuda a recuperarse, en el 204º (“Tōnan Jiken Hassei!! Hannin wa Saiyaman!?” -“Frente a frente”-, 1993) el Gran Saiyaman rescata un dinosaurio del circo, y en el 288º (“Osoi ze Gokū! Minna de Pāti!!” -“La felicidad vuelve a La Tierra”-, 1995) Gokū protege a unos huevos de dinosaurio.

viernes, 8 de abril de 2022

Viajando al pasado con ComplicatedBread

Artista de 21 años (en estos momentos) residente en Escocia, ComplicatedBread estudia en estos momentos Animación por Ordenador. En su galería plagada de monstruos, criaturas fantásticas y robots, podemos encontrar también algunos dinosaurios y pterosaurios, incluyendo algún fan-art que otro del videojuego "The Isle". Bon appétit.








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