viernes, 17 de septiembre de 2021

El perturbador mundo mesozoico de Pupik

El arte de Pupik (que se traduce como "ombligo" del yiddish) es difícilmente clasificable... Sus diseños son provocadores y mezcla referencias sexuales con animales y referencias al manga japonés. Suponemos que es originario de Israel, pero no hemos logrado encontrar mucha información biográfica. Así que lo mejor para conocer su obra es echarle un vistazo a sus ilustraciones y camisetas con dinosaurios que os dejamos a continuación:











jueves, 16 de septiembre de 2021

Los peculiares dinosaurios de Domonkos Erhardt


Domonkos Erhardt es un ilustrador húngaro que además es cofundador de PIROS, estudio de animación localizado en Budapest. Con un peculiar estilo, retrata personajes de la cultura popular, animales, criaturas de fantasía y por supuesto, dinosaurios. A continuación dejamos una muestra de algunos de sus bocetos con protagonistas mesozoicos o su interpretación de una escena muy reconocible de Jurassic Park:












Me lo chivó Javi Godoy ¡Gracias!

miércoles, 15 de septiembre de 2021

Supersaurios (II): El Homo saurio

En la primera entrega de la serie, vimos como, en su evolución hacia el supersaurio, los monstruos de los cómics dieron paso a los supervillanos dinosauroides. Muchos autores comprendieron que, aunque encajaban en este rol a la perfección (era el papel tradicional de los monstruos), estaban desaprovechando las posibilidades que les ofrecían los hombres-dinosaurio. Así que probaron a ponerlos también del lado de los buenos.

Ilustraciones de Jeff Jones para el inédito Man-Lizard

En 1963, Don Glut había concebido al cromagnon Boran, que se transforma en “Lizard Man” (por consejo de Roy Thomas, cambió el nombre de “Lizard Man” a “Man-Lizard”), “el primer superhéroe de la Tierra”, inspirándose a partes iguales en Tor (Joe Kubert) y la versión de los 60 de The Hawkman [1].

Tras ser expulsado de su tribu, acusado falsamente de un crimen, Man-Lizard, Stone-Age Avenger, el primer superhéroe de la Tierra, adquiere sus poderes –similares a los de muchos lagartos- al entrar en contacto con un meteorito que provoca una estampida de dinosaurios. Vestía un disfraz hecho con la piel de un Ceratosaurus y el pelo de un mamut. Glut, que declinó publicar a su personaje en DC debido a la política de (nulos) derechos de autor de la casa, incluyó a Man-Lizard en Ka-Pow! Comics, una revista que preparó en torno a 1967 junto a Larry Bird. La página de muestra fue ilustrada nada menos que por Jeff Jones, al que Don pidió expresamente que dibujase un pteranodón original y no lo copiara de ilustraciones de paleoartistas. Pero la editora acabó declinando publicarla por entender que la moda de los superhéroes ya había pasado… Y luego aparecieron héroes similares como Mighty Mightor, por lo que Glut olvidó el proyecto, aunque tomó elementos de Man-Lizard para otras series, como Tragg and the Sky Gods (1972) o Devil Woman (1980, con Alfredo Alcalá).

Mighty Mightor

Creado por Alex Toth para Hanna-Barbera, Mighty Mightor (1967) es un cavernícola que se transforma en superhéroe al levantar su porra y cuyo dinosaurio-mascota lo hace en dragón. Lo adaptaron a viñetas Mike Arens, Mike Royer, Sparky Moore, Tony Sgroi o el animador y guionista Don R. Christensen en la revista de Gold Key Hanna-Barbera Super TV Heroes (1968).

Aviax, arqueopterix

En 1968, Jim Shooter creó a Ornitho, uno de los integrantes de los Wanderers (Adventure Comics #375), un hombre con el poder de transformarse en cualquier ave. Ya, sé lo que estáis pensando: vale que las aves son dinosaurios pero si nos metemos en este camino vamos a acabar hablando de superhéroes que sólo tienen nombre de ave [2] o de parodias como el Pato Howard, Patomas o el Pato Darwin y hemos prometido dinosaurios de pura cepa mesozoica. Pero no os llaméis a engaño. Ornitho está bien traído. Dos décadas después, Doug Moench retoma la serie y rebautiza al personaje como Aviax (realmente no lo creemos necesario, pero como ya se ha dicho, jamás discutáis con un superabogado). En “Nightsparks for the Wing” (1989, dibuja Dave Hoover), “Los Vagabundos” viajan al planeta W-23, que se encuentra en una fase similar a nuestro Cretácico Superior, donde una misteriosa niebla ha situado en riesgo de extinción a los dinosaurios avianos [3] antes de que evolucionen hacia las neornitas. Nada más llegar a W-23, veremos a Aviax transformarse en arqueopteryx para integrarse en el entorno y, tras recoger unas muestras, descubre que el problema es una radiación a la que ellos son inmunes. De manera que tiene una idea para trasladarles su ventaja genética y salvar a las futuras aves del planeta: aparearse con un deinonychus. Si Freud levantara la cabeza, estamos seguros de que publicaría un nuevo volumen de su “Introducción al psicoanálisis” en el que el “complejo de Moench” eclipsaría el de Edipo. En el siguiente episodio, “Nuformities”, conoceremos a la prole de Aviax: la riqueza ornitológica del planeta ya no corre peligro. Dado que se trata de la última entrega de la serie, nos quedaremos con las ganas de saber si los polluelos han heredado sólo la inmunidad a la radiación o también los poderes del padre, en cuyo caso estaríamos no ya ante un par de auténticos superdinosaurios, sino de toda una especie.

Aviax, deinonico, en una poco caballerosa retirada a la mañana siguiente...

Durante un tiempo, el Homo saurio cayó en desgracia (seguramente, debido a la irrupción de los mucho más espectaculares supersaurios, como veremos) y hasta finales de los 80 no volvemos a encontrar nuevos ejemplos, en el seno de publicaciones underground o independientes.

Pete von Sholly y Michael Van Cleave idearon al hombre-dinosaurio Tyranostar (1986), que publicó el rey de los cómics en 3-D Ray Zone en el número #14 (1988) de su revista 3-D Zone, con una tirada bastante reducida. El avión del protagonista se estrella en un mundo perdido poblado por dinosaurios. Huyendo de un terópodo, se interna en una cueva donde encuentra un casco mágico que lanza rayos, lo cual resulta de bastante utilidad ante un ataque saurio.

Dos años después, Don Simpson publicó en la decana del comix underground Kitchen Sink Pteranoman! Dinosaur Fighter (1990), aderezada con una buenas dosis de humor y erotismo que la hacen bastante digerible. Pteranoman es el alter ego de Pete Teriano, congresista de Stalactite City. Para ayudarse en su lucha contra los kaiju [4] que atacan su ciudad completa su equipamiento con alas postizas, pistolas láser o un ordenador portátil que lleva colgado del pecho. Tiene su refugio secreto en el volcán dormido de Pteranopeak y un harén de sexis trogloditas que le ayudan en su cruzada contra los malos, como el profesor, que engaña al héroe para conseguir muestras de dinosaurio con las que se transforma en Tyrannoman.

También en España hubo Homo saurios. David Ramírez exploró el lado más tierno de los superhéroes con DinoKid (2000), protagonizada por un niño con la capacidad de convertirse en dinosaurio, para la revista de Norma ¡Dibus! DinoKid utiliza sus poderes para enfrentar los problemas de un héroe de su edad, como hacer los deberes o ayudar a su madre a tender la ropa. David publica la serie en formato de tira, con historietas muy breves, autoconclusivas por lo general. En 2008, la editora recopiló sus andanzas en un volumen.

Humberto López es el hijo de unos paleontólogos que durante sus excavaciones encuentran un medallón con el que se convertirá en Reptil (2009, Christos N. Gage/Steve Uy), superhéroe con la capacidad de transformar partes de su cuerpo en miembros de dinosaurios. Podemos disfrutar de sus aventuras en los cómics de Super Hero Squad o Avengers Academy. En 2021, Reptil ha conseguido su propia cabecera, donde desarrollan sus historias Terry Blas/Enid Balam (las portadas son de Paco Medina).

Dinosaur Soldier y Axe Cop

En la primera página del tebeo, Malachai/Ethan Nicolle nos presentan Axe Cop (2011) así: Un día, en un incendio, el poli encuentra el hacha de bomberos perfecta. Ese fue el día en que se transformó en Axe Cop (el poli del hacha). Entonces se va a buscar un compañero para matar dinosaurios (lo que suelen hacer los polis para ganarse la nómina) y se encuentra con otro poli que sostiene una flauta y dice llamarse Flute Cop. Entonces se van juntos a un volcán y se lían a hachazos y, lo que es peor, frulattos y trinos de flauta contra los dinos. La sangre de uno de los pobres bichos salpica a Flute Cop y... ¡se transforma en Dinosaur Soldier! Como puede apreciarse, el guión de Malachai Nicolle es, simplemente, soberbio. No, no ha necesitado hartarse de ácido ni se ha pinchado accidentalmente con un pez-globo, se trata de un autor sobrio pero con una imaginación desbordante... y tan sólo cinco años cuando comenzó la serie. Su hermano Ethan, obviamente entusiasmado con las ideas de Malachai, proporciona el reflejo gráfico idóneo para conducirnos al interior de este bizarro mundo donde todo es posible y divertido.

El británico Michael Coulthard, a.k.a. “Shaky Kane”, nos presentó a Cap’n Dinosaur (2014, Image), héroe enmascarado que lucha contra los monstruos clásicos (el hombre-lobo, Frankenstein...) ayudado por su compañera Honey Moon. Su estilo es deudor de Kirby, al que tamiza a través de un filtro psicodélico igualmente patente en los guiones, que firma Kek-W (pseudónimo que evoca el emote de Twitch equivalente a LOL y cuyo propietario es también conocido como “Nigel Long”).

Y terminamos con Raptor Cop Mexicana (2019, John Gerald Pedicini), que protagoniza un policía que sufre un accidente en un laboratorio que le otorga el poder de transformarse en un velociraptor. Como vemos, la nómina de los Homo sauri es tan extensa como variada. Pero, si no nos falla el instinto, aún nos queda mucho por ver en este terreno y sólo el tiempo dirá si se resuelven nuestros interrogantes ¿Para cuándo el hombre-notosaurio? ¿Quién puede más, Ankiloman o el Capitán Brontosaurio? ¿Cuando una especie es declarada nomen dubium, los supervillanos dedican coplillas satíricas al superhéroe homologable?


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[1] Glut, Don (2001) Jurassic Classics: A Collection of Saurian Essays and Mesozoic Musings, Mc Farlane and Co.
[2] Ojo de Halcón, el Búho Nocturno (Watchmen), Raven (Teen Titans), el Halcón (Vengadores), Red Raven, Birdman and the Galaxy Trio...
[3] En el cómic, se identifican erróneamente con los ornistiquios. En realidad, los maniraptores, el grupo del que evolucionaron las aves, pertenecen al orden de los saurisquios.
[4] En japonés «Bestia gigante», típica del género cinematográfico Tokusatsu (lit. «Filmación especial»), en el que la estrella son los efectos especiales.



Recuerda, todos los cómics de dinosaurios están en "El Comicsaurio: La historia de los cómics de dinosaurios" editado por Applehead Team. Ya a la venta  aquí.

martes, 14 de septiembre de 2021

El reino caído de Wonderland Eurasia

Cuando Recep Tayyip Erdogan inauguró Wonderland Eurasia en Ankara durante el pasado marzo de 2019 lo denominó "el parque temático más grande de Europa" y "un símbolo de orgullo" para Turquía. El proyecto costó cientos de millones de dólares y contaba con casi una veintena de montañas rusas y docenas de atracciones. Sin embargo, dos días después de la inauguración, se rompió una de las montañas rusas, obligando a la gente que se encontraba en el recinto a ponerse a salvo. 

La agitación política del país, una desigual calidad de los elementos del recinto (los baños públicos eran un desastre, y algunas atracciones permanecieron sin terminar durante el tiempo que el parque estuvo abierto) y una discreta asistencia de público han provocado que el enorme y ambicioso parque cerrara sus puertas de forma permanente tras algo menos de un año de funcionamiento. 



Las figuras de dinosaurios rotas en lo que parece un descampado a unos kilómetros del entorno del parque, son el reflejo de lo que fue un capricho de ostentación y extravagancia cuyo terreno intenta recuperar la ciudad para darle otro uso. Al mismo tiempo, se acumulan los problemas y ya se han registrado más de una veintena de intentos de robo en el recinto. 

A continuación dejamos una muestra del estado de estas figuras dinosaurianas que formaban parte de Wonderland Eurasia y que ahora reflejan algo similar a un reino caído:






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Fotografías de Adem Altan (AFP) extraídas de la noticia de France24.

lunes, 13 de septiembre de 2021

Los mundos prehistóricos de Curt Davis

Stuart Taylor en la portada de Jumbo Comics #10 (tras él, un dinosaurio morado amenaza a la intrépida Laura)

Empecemos aclarando que Curt Davis no existe. Es un pseudónimo utilizado para publicar las historias del crononauta Stuart Taylor, protagonista de la serie The Diary of Dr. Hayward, que debutó en mayo de 1938 en el número #64 de Wags (publicada por la norteamericana Editor Press Service para su distribución en el Reino Unido), donde apareció en media docena de cuadernillos. En septiembre fue incluido en el debut de la revista de Fiction House Jumbo Comics, donde sus aventuras aparecieron con regularidad (con breves ausencias en los números #2, #8 y #79-83) hasta el número 140 (octubre de 1950) y fue rebautizada como Weird Stories of the Supernatural (Historias extrañas de lo sobrenatural) en Jumbo Comics #9 (1939), Stuart Taylor in Weird Stories of the Supernatural desde el siguiente número.

Se trata de una de las series del prolífico estudio de Will Eisner y Jerry Iger, que producía viñetas a mansalva para el incipiente comic-book, cuando todavía no existía una industria estable. Algunos de los artistas señeros del medio comenzaron en este estudio, como Bob Kane, Bob Powell o el propio Eisner y, por supuesto, el creador de Stuart Taylor, Curt Davis.

"El Rey" en sus años mozos

Bajo el susodicho sobrenombre se escondía un joven (23 años) debutante llamado Jacob Kurtzberg, que también usó otros alias en esta etapa, como Jack Curtiss, Fred Sande, Charles Nicholas, Ted Gray o el pseudónimo con el que a la larga sería recordado: Jack Kirby, aunque mucho le recuerdan simplemente como “El Rey”. Tras un par de episodios, Kirby dejó la serie en manos de Lou Fine, quien la asumió junto con el alias que encubría su autoría. Esto era una práctica habitual entre los pioneros del comic-book [1]. Aunque The Grand Comics Database (GCD) acredita a nuevos dibujantes [2] a partir de Jumbo Comics #14 (abril de 1940), el guionista continuará siendo “Curt Davis”, si bien los responsables del portal no se atreven a relacionar el pseudónimo con ningún escritor en concreto.

En cada entrega de sus aventuras, que no tenían títulos independientes, Stuart Taylor viajaba a una época distinta gracias a una máquina del tiempo inventada por el doctor Hayward, que le acompañaba en su periplo junto a su hija Laura. La verdad es que el rigor histórico no fue la principal característica de la serie (ni nunca lo pretendió, haciendo honor a su título) y mezcla mitología, leyendas y buenas dosis de fantasía. Por esa misma razón, si bien el aparato no se detuvo nunca en el Mesozoico, sí puso a los protagonistas en contacto con fauna propia de/asimilable a la de dicha era en diversas ocasiones.

Stuart Taylor en Jumbo Comics #10

La primera vez fue en Jumbo Comics #10 (octubre-noviembre de 1939), donde el trío protagonista llega a una formación rocosa que el científico no duda en datar hace 20.000 años. Aunque no recuerdo haber leído nada parecido sobre el Mesolítico, parece ser que además de hombres-mono, las selvas de la época estaban plagadas de dinosaurios como el tiranosaurio del que los primates salvan a nuestros héroes. Fue dibujado por Lou Fine, también autor del dinosaurio morado que aparece tras Taylor –que lancea a un indefinible monstruo en primer plano- en la portada de la revista, de la que desplazó a la estrella de la publicación, Sheena, la reina de la selva.

Stuart Taylor en Jumbo Comics #20

En Jumbo Comics #20 (octubre de 1940) conoceremos al profesor Gegin, ingeniero genético que pretende crear un ejército de monstruos antropófagos con los que hacerse dueño de la Tierra. Aunque tienen algunos rasgos reptilianos, no nos atrevemos a calificarlos de dinosauroides.

Stuart Taylor en Jumbo Comics #21

En Jumbo Comics #21 (noviembre de 1940), sus viajes temporales llevan a Taylor y compañía a la China de la dinastía Ming donde, según narra el propio cómic, se encuentra con una serpiente gigante. Sin embargo, esta «giant serpent» tiene cuatro patas y placas en el lomo. GCD no acredita al dibujante, pero cree que puede tratarse de Frank Frollo.

Fantastic Comics #19

El caso es que esta “giant serpent” fascinó desde el principio a otros artistas que, sin ningún pudor, decidieron hacerla suya. Sólo siete meses después, en junio de 1941, en el número #19 de la revista de Fox Fantastic Comics, un autor sin acreditar publicó «Sub Saunders and the Fire Monster», donde fusila a placer la bestia de Davis, a la que presenta como “Kalo, the Man-Consuming Fire Monster”. La serpiente ha pasado, pues, a la categoría de dragón. Sub Saunders apareció en el debut de Fantastic Comics, con guión de Toni Blum (posiblemente) y dibujos de Henry Kiefer, al que GCD sigue acreditando como ilustrador hasta el número #17, por lo que tiene bastantes papeletas de ser el plagista, si bien no podemos confirmarlo.

Más de treinta años después, nos encontramos con un nuevo caso, en esta ocasión en un cómic español. En la catalana Editorial Grafidea (1941), Federico Amorós y Miguel Ambrosio Zaragoza, más conocido como "Ambrós", publicaron el western El Jinete Fantasma (1947), cuyo hijo Chispita se emancipó en su propia revista (1951), donde derivó hacia la ciencia–ficción y terminó encontrando monstruos de rasgos dinosaurianos «En la órbita de Júpiter» (1955). La historieta fue dibujada por un Antonio Biosca que fusiló sin piedad la “serpiente” de Stuart Taylor que, de dragón, muta ahora a la categoría de dinosauroide extraterrestre.

Stuart Taylor en Jumbo Comics #48

En Jumbo Comics #48 (febrero de 1943) volvemos a encontrar serpientes gigantes y, aunque también tienen garras e incluso un cuerno nasal, su cuerpo alargado impide confundirla con un dinosauroide.

Jumbo Comics #50

En Jumbo Comics #50 (abril de 1943), los protagonistas viajan a la mítica tierra nórdica de Scildings. Grendel, el devora-hombres, es representado aquí por Arthur Peddy como una criatura híbrida de dragón y dinosaurio de varias cabezas que se encarga de dar la bienvenida a Taylor. El legendario Beowulf acaba con la bestia desmembrándola con las manos desnudas y el propio Stuart se crece y decapita a la madre del bicho.

Beowulf en Jumbo Comics #50

El Beowulf de Ely

Diez años después, otro cómic nos muestra al mítico rey de Götaland, tierra los gautas o godos, combatiendo a pelo con dinosaurio en Conquest Comics #1 (1953, Eastern Color). No tenemos la certeza de que el Beowulf the Mighty de Bill Ely fuese influenciado por Peddy y lo cierto es que en el canto IV del poema épico que narra sus aventuras en el Códice Nowell pelea con un dragón, si bien allí le da muerte con su daga.

Stuart Taylor en Jumbo Comics #122

En Jumbo Comics #122 (abril de 1949), Stuart Taylor y sus amigos viajan al año 50.000 a.C. y descubren que los homínidos de la época (gráficamente indistinguibles de gorilas) convivían con dinosaurios, a los que no dudaban en atacar -¡con éxito!- si peligraban sus semejantes. El dibujante fue el autor que más páginas ilustró de la serie: Jack Kamen.

Stuart Taylor en Jumbo Comics #136

Finalmente, en Jumbo Comics #136 (junio de 1950), Kamen nos traslada algo atrás, al 500.000 a.C. En esta ocasión, nuestros amigos quieren comprobar con sus propios ojos cómo eran cuando estaban vivos esos fósiles de dinosaurio que acaban de ver en el museo. Una vez más, nos encontramos ante un escenario completamente anacrónico, donde un pterodáctilo comparte su hábitat con elefantes primitivos y trogloditas.

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[1] Valga como ejemplo “Charles Nicholls”, otro sobrenombre compartido por Kirby, en este caso con Chuck Cuidera y Charles Wojtkoski.
[2] Chuck Mazoujian (números #15-16 y pgs. 6-9 del #14), Nick Cardy (números #17-19), Seymour Reit (números #25-36 y, posiblemente, el #37), Lee Ames (números nº 38-42 y, posiblemente, el #59), Al Camy (números #45-46), Arthur Peddy (números #47-50 y, posiblemente, el #57), Aldo Rubano (número #51), Robert Webb (números #52, #76-78 y, posiblemente, #53, #55 y #62), Alex Blum (números #56, #84-90 y, posiblemente, #54, #61, #69, #73 y #75), Arnold Hicks (números #58 y, posiblemente, #68 y #75), Harvey Fuller (números #65-66 y, posiblemente, #67), John Forte (parte del número #122) y Jack Kamen (números #91-104, #106-110, #112-117 y #119-139). Además, pudieron trabajar en la serie Frank Frollo, Murphy Anderson, Joe Kubert o Homer Fleming.


Recuerda, todos los cómics de dinosaurios están en "El Comicsaurio: La historia de los cómics de dinosaurios" editado por Applehead Team. Ya a la venta  aquí.

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