miércoles, 19 de agosto de 2020

Unas cuantas ilustraciones dinosaurianas... (XLVII)


Nueva ronda de ilustraciones con temática dinosauriana con marcado toque femenino, ya que la selección de este mes corresponde a obras de mujeres artistas. También destaca la variedad de estilos y formatos, así como la procedencia de cada una de las ilustradores, que va desde Turquía a Corea del Sur, pasando por Eslovenia y Canadá...

Dinosaur Family and Pet Whale (Gizem Katırcıoğlu)

Dinosaur Henry (Sofija Zofija)

Jurassic Hunters (Valeria Raiden)

UCalgary Summer Camp (Valery Goulet)

Dinosaur and Friend (Hee Jung Yoon)

lunes, 17 de agosto de 2020

Nomen ignotum (V): Capturando monstruos

Satoshi Tajiri y Ken Sugimori

Retomamos la serie en la que os presentamos los dinosaurios que aún no han descubierto los paleontólogos, a los que hemos podido conocer gracias a los fantásticos mundos de ficción patrimonio de la cultura popular. Al no existir aún denominación científica, sus creadores les han bautizado interpretando a su manera las normas del Código Internacional de Nomenclatura Zoológica: son los nomen ignotum.

Hoy vamos a acercarnos a un fenómeno mediático que ha causado un gran daño a la humanidad, destruyendo el equilibrio psicológico de toda una generación: los videojuegos de monstruitos intercambiables. Cuando en los billares de mi barrio instalaron aquella máquina que iba con monedas de a duro, con dos pequeñas líneas a modo de raquetas y un punto que hacía de pelota, a nadie le pareció preocupante. Sin embargo, el Armageddon había comenzado.

Todos conocemos a los Pokémon –apócope de “Pocket Monsters”- (1996): se trata de unos monstruos realmente peligrosos, ya que los colores utilizados en la primera temporada del animé causaron numerosos casos de epilepsia entre el público nipón y la más reciente moda de la caza virtual de Pokémon a través de realidad aumentada puede originar accidentes si no se tiene la suficiente atención a lo que sucede en el mundo real. Los casi mil bichejos que ha dado ya de sí la saga de Satoshi Tajiri (1965) y Ken Sugimori (1966) incluyen numerosos de inspiración dinosauriana. Aunque muchos corresponden a nomen ignotum, debe aclararse si se trata de su versión nipona o anglosajona. Esto se debe a que, cuando se planteó la exportación de la franquicia y pensando concretamente en los niños norteamericanos, para hacerles más fácil identificar a los personajes de acuerdo con sus características, los nombres fueron transformados tomando como base el inglés.

Entre los primeros monstruitos de la franquicia, por ejemplo, estaban Bulbasaur (Fushigidane [1] en Japón), Ivysaur (Fushigisō) y Venusaur (Fushigibana) o Charmeleon (Lizardo) y Charizard (Lizardon) en los que el nombre original –con base en el inglés- hace referencia a los lagartos, mientras el de la versión anglosajona parece referir a los camaleones (chameleon). Después aparecerán Aerodactyl (Ptera), nomen ignotum tanto en japonés como en inglés, Tyranitar Bangiras, Bastiodon (Trideps), Archeops Archeos, Tyrantrum (Gachigoras) o Tyrunt (Chigorasu/ Tigoras).

Bulvasaur, Ivysaur y Venusaur

Charmander, Charmeleon y Charizar

De izda.a dcha.: Aerodactyl, Rampardos, Tyrantrum, Archeops, Aurorus y Bastiodon

Igual sucede en imitaciones como Digimon (1997) –apócope de “Digital Monsters”-, de Akiyoshi Hongo (pseudónimo colectivo), en las que desde un principio se pensó en el público anglosajón, por lo que el nombre no varía: Tyrannomon (1997), Triceramon (1998), Ankylomon (2000), Allomon (2000), Spinomon (2005), DinoRexmon (2011) [2]... ¿Para cuándo Concavemon?

Triceramon

Robopon (1998) era una imitación descarada cuya única diferencia era que se trataba de criaturas robóticas y sólo hemos encontrado uno con nombre de inspiración sauria: Dinobot (ni siquiera en esto era original, pues ya se habían introducido en Transformers). Kentai Denju Telefang –Bestias de teléfono móvil Telefang- (2000) se lanzó sólo en Japón. Hay unos cuantos inspirados en dinosaurios, como Iguarm (probablemente, de “iguana” y “arm” –brazo-).

Iguarm en sus diferentes versiones

Monster Rancher/Monster Farm (1997) incluye entre sus criaturas al mini-terópodo Dino y sus parientes los Zuum (Rōdorannā, esto es: Road Runner –correcaminos- en japonés) pero no hay nomen ignotum. En Jade Cocoon (1998) las mascotas son seres parecidos a insectos llamados Minions (lo siento, Grú, ellos llegaron antes) y, aunque hay algunos que podrían hacernos pensar en dinosaurios (Patodon, Skatodon, Tertodon, Radtodon y Greydon), su aspecto es de demonio antropomorfo con cuernos, patas de cabra y pezuñas por manos o, en el último caso, de camaleón. Yokai Watch (2013), toma su inspiración del folklore nipón, donde los Yokai son una suerte de fantasmas. No hemos encontrado ninguno de inspiración dinosauriana.

Por último, en Dinosaur King (2005) se parte de dinosaurios reales, así que no encontraremos nomen ignotum.


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[1] 不思議 [Fushigi] significa “extraño” en japonés.
[2] Hay otros Digimon inspirados en dinosaurios (Greymon, Agumon, Tuskmon, BaoHuckmon), pero aquí sólo nos interesan los que han utilizado esta inspiración en el nombre.

viernes, 14 de agosto de 2020

Teessaurus Park, un parque con esculturas dinosaurianas en Middlesbrough

El parque recreativo Teessaurus Park fue inaugurado en 1979 y está situado en el polígono industrial Riverside Park de Middlesbrough (Inglaterra) a orillas del río Tees. Con más de cuarenta mil metros cuadrados, se construyó sobre un antiguo vertedero en lo que fue el distrito Ironmasters como forma de representar la industria siderúrgica que existía en la zona. Su origen es el resultado de la participación del ayuntamiento de Middlesbrough en el concurso Art to Landscape, organizado por el Sunday Times y el Arts Council. Para ello, el ayuntamiento encargó una escultura de acero de un triceratops a tamaño natural (al que llamaron Teessaurus) a la artista Genevieve Glatt, y que fue fabricado por Harts of Stockton con un coste total de dieciséis mil libras. Dicha escultura se instaló en un montículo en el extremo norte del parque.

Dos años más tarde, se añadieron dos crías de triceratops, y a partir de 1987, se fueron colocando más esculturas gracias al programa Youth and Employment Training Scheme. De esta forma, en la actualidad podemos encontrar esculturas de braquiosaurio, brontosaurio, mamut, estegosaurio y tiranosaurio en los laterales del parque.





A pesar de su interés, su localización apartada y el desconocimiento de su existencia por parte de la población local, hacen que en ocasiones el parque se muestre desangelado y con aspecto descuidado. Hace algunos años, llegó a ser considerado como un "activo no estratégico" por el ayuntamiento de Middlesbrough, que tuvo que hacer frente a una política de recortes y que llevó al parque casi a su desaparición. Sin embargo, en los últimos años, el ayuntamiento ha puesto de su parte para llevar a cabo limpiezas periódicas de las esculturas y el Teessaurus Park sigue en pie...


Me lo chivó Ata. ¡Gracias!

miércoles, 12 de agosto de 2020

Viajando al pasado con Small Microraptor

Nueva entradita de "Viajando al pasado con...", y una vez más estamos ante otro caso de artista del que no sabemos nada. Como pasaba ya con Just 9 y The Meep Lord, desconocemos el nombre real de Small Microraptor, su género, sus trabajos previos o formación; como mucho, si hacemos caso a su cuenta en Deviantart, veremos que su país de procedencia es Polonia, pero poco más.

En cualquier caso nada de esto importa, porque los trabajos de este/a artista digital, centrados en su mayoría en Microraptor y otros dinosaurios paravianos (pero no solo), nos han gustado mucho. Se incluyen bocetos, piezas humorísticas y consejos sobre cómo sujetar a estos animalitos, pero si cotilleáis un poco veréis que también tiene algunas paleoilustraciones al uso igualmente chulas. Disfrutadlas.










lunes, 10 de agosto de 2020

Cromosaurios (IV)

CIBERCROMOS

El estreno del exitoso filme de Spielberg Jurassic Park (1993) fue inmediatamente seguido de una colección de cromos de Topps, de la que ya te hablamos aquí. Y aunque se trató de un iniciativa breve, la división editorial (1993-98) de la casa será fundamental en la expansión del cómic de dinosaurios [1].

William Stout's Lost Worlds

Marvel Masterpieces

En 1993 Comic Images publicó tres juegos de cartas coleccionables ilustradas por el paleoartista William Stout en la colección Lost Worlds (1991), posiblemente la cumbre de los cromos de dinosaurios, de los que han vendido más de 24 millones de copias. El especialista en portadas fantásticas con pin-ups Joe Jusko impulsó las cartas intercambiables -con dinosaurios- en los 90 con Marvel Masterpieces (1992) y las trading cards de E.R. Burroughs (1995) y también ilustraron trading cards con dinosaurios a mediados de los 90 artistas de cómics como Jeff Jones, Bob Eggleton, Mike Ploog, Ken Kelly, Joe de Vito o Tim White.


Ken Kelly (arriba) y Mike Ploog (debajo), dos versiones del mismo mito

En España el éxito de Jurassic Park impulsó también los cromos de dinosaurios, comenzando por el trasvase de la película a los álbumes de Ediciones Este, Bimbo o la revista Teleindiscreta. Ese mismo 1993, Metro Video Española S.L. (MV) lanzó El gran álbum de los dinosaurios, DinoCardz las 80 DinoTarjetas de “Supercromo”, Saurio Park (1993) –distribuida con los Phoskitos de Nutrexpa, que también repartieron los “transformers” saurios Huevox (1999)- o Los auténticos cromos de dinosaurios de Bollycao (1993, Panrico), que trajimos por el blog en cierta ocasión y fue ilustrada por el dibujante de cómics Isidro Monés [2]; “Bollycao” también distribuirá cromos de caricaturas de dinosaurios (1994) o la Colección Bollycao: El mundo perdido (Jurassic Park) (1997).

El mundo de los cromos se acabará mezclando con el de los naipes mediante juegos de cartas coleccionables. A diferencia de las barajas tradicionales, estos juegos pueden llegar a tener miles de cartas, como es el caso de las cartas Magic (1993, Richard Garldfield), potenciando el intercambio típico de los cromos. En Japón, las cartas coleccionables Pokemon (apócope de “Pocket Monsters”) comenzaron su andadura digitalmente, en forma de videojuego (1996), y aunque los cromos aparecen el mismo año en el archipiélago, no llegarán a Occidente hasta 1999. Han pasado al manga o el animé y su éxito ha sido tremendo. Muchos de estos monstruos tienen clara inspiración dinosauriana: Venusaur, Archeops, Aerodactyl, Tyrantrum... Igual sucede en imitaciones como Digimon (1997), con Tyrannomon, Ankylomon o Triceramon. En cambio, en el más reciente Dinosaur King (2008) se parte de dinosaurios reales.

Dinosaur King

En el siglo XXI continúan editándose colecciones de cromos, aunque las características que ofrecen y su forma de comercialización han ido cambiando. En 2000, Topps lanzó la filial eTopps para comercializar trading cards digitalmente. La han seguido la española Stampii (2009), la irlandesa Fantom (2011), la israelí Deckdaq (2011) o la austríaca 2Stic (2013). En 2010 apareció el álbum virtual, en el que se pueden “pegar” los cromos que se adquieren mediante códigos impresos en los cromos físicos. En 2012 Topps lanzó una app para coleccionistas de trading cards. La colección DinoSaurs 3D (2015) incluía tarjetas con realidad aumentada y sonido. En 2018, DIA distribuyó así entre sus clientes la colección Jurassic World, algunos de cuyos cromos contienen códigos escaneables de apps jugables… Además, Internet ofrece muchas posibilidades a los fans de los cromos, como los foros de intercambios o las subastas electrónicas.

Predators

Las DigitCards Predators: El retorno de los dinosaurios (2009) y Predators: La batalla del volcán (2010) incluían cartas coleccionables y figuritas. Monsterwax (1992) ha editado colecciones de trading cards inspiradas en Viaje al centro de la tierra (2011) o Dinosaur Galaxy (2015), de Terry Pavlet, Jason Brower y otros artistas. La Californiana Cryptozoic Entertainment (2010) ha lanzado una colección de cromos de la serie de Adult Swim Rick and Morty (2013) ilustrada por varios artistas: Stefanie Battalene eligió un dinosaurio como motivo en uno de los suyos. Las últimas aparecidas de que tenemos noticia han sido la colección Lego: Jurassic World (2019) o el cromo de Devil Dinosaur de la colección Upper Deck Marvel Anime Trading Cards (2020). Parece que tenemos cromos que coleccionar para rato...



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[1] Comenzando por el trasvase a viñetas Jurassic Park (1993, Walt Simonson/ Gil Kane y George Perez) y siguiendo por Ray Bradbury Comics (1993) o Cadillacs & Dinosaurs (1994), que adaptaba el videojuego inspirado por el cómic de Mark Schultz Xenozoic Tales (1986).
[2] También responsable del juego de mesa “Identic Dinos”.

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